jueves, 14 de julio de 2011

miércoles, 8 de junio de 2011

viernes, 3 de junio de 2011

Yo es que soy más de ciudad tropical...

A Minnesota que me querían mandar ¡Sí hombre! Y menos aún después de ver esto:



Bueno, tal vez me lo hubiese pensado dos veces si la oferta fuese Minneapolis o St. Paul. Pero no, querían mandarme a Cottage Grove, un pueblo. Un pueblo de 40.000 habitantes pero un pueblo al fin y al cabo.

Típico lugar donde deshacerse de un cadáver.
No es que tenga nada en contra de los pueblos (que lo tengo) porque si me hubiesen mandado a un pueblo de Virginia, Florida, California… pues me lo hubiese pensado dos veces. Pero maldita mi suerte que de todos los puñeteros estados de USA me ha ido a tocar justo el que no quería (¿Qué posibilidades había de que de 4 estados que me desagradan me tocase uno de ellos?)¿Qué iba a hacer yo, vestida de michelín, en una casa de madera con aislante de “mierda-cómo-pica” pegada a la chimenea todo el día? “Bueno, hay nieve, puedes ir a esquiar” Y una mierda. No duraría ni dos segundos: o me hundo en uno de esos lagos enormes (lugares maravillosos donde deshacerse de un cadáver, por cierto) o me comen los osos.

Además yo no tengo carnet. Eso significa que tendría que ir andando, lo cual me causaría una muerte segura (caminar a -20ªC no es muy recomendable). La otra opción es ir en autobús (y repito, es un pueblo) pero si a los cinco minutos de espera no ha llegado ninguno también sería muerte segura. Además me gustan demasiado las sandalias de fiesta y mi piel pálida-grisácea-verde oliva. El frío de pone las mejillas rojas y la nariz como un pimiento… y desearía conservar la mano del ratón -si hoy, 3 de Junio, tengo la mano del ratón fría, en enero en Minnesota me la amputarían-.

Dormir con los pies fríos es un suplicio, una tortura. Lo que debería ser un sueño placentero se convierte en una pesadilla y las capas de ropa son agobiantes. Las ventanas cerradas supone olor a encerrado, a humanidad, aire viciado.

Típico bosque donde te persiguen los locos
con escopetas de caza.

“Hay animalitos, puedes disfrutar de la naturaleza” Bueno, para eso tengo “La dos” y las estepas castellanas, por ejemplo. O cualquier sitio de España, coña. A mí esos bosques maravillosos de Minnesota donde ir a pasear me dan pánico. Sólo de pensarlo me da un escalofrío: Yo, paseando entre los enormes árboles, el suelo lleno de hojas caídas, precioso todo, y de repente un loco que me persigue con una escopeta de caza. Y los animales… precisos, sí, pero no sé qué tal treparía yo un árbol en caso de que me cruzase con un oso… o cualquier otro animal medio peligroso, un burro, por ejemplo. ¿Cuánto hace que no veo burro? Pues la verdad es que creo que siempre he tenido problemas de vista. Y nunca he tenido un burro a menos de 10 metros así que es posible que jamás haya visto uno.

Si ya me cuesta utilizar un baño ajeno al de mi casa, no digamos un baño ajeno al de mi casa congelado. Orinar cubitos de hielo no debe ser agradable. Encima el sistema médico estadounidense es una porquería. Y es caro. Y yo tiendo a pasarme el invierno moqueando por los rincones, resfriado tras resfriado. Iba a dejarme una buena cantidad de dinero en purés de aspirinas, frenadoles, ibuprofenos y mierdas varias. Cagalera por sobredosis y otra vez con el trasero pegado al baño ajeno al de mi casa congelado.
Podría ser él...

Que sí, que Minnesota para una semana está bien (creo) ¿¡Pero un año!? Estamos mal de la cabeza. Con lo que me gusta a mí poder fumarme un cigarrito con un café en una terraza. A mí el granizado de café no me entusiasma (excepto el de La Coppa d’oro, en Roma). Así que… me voy a Londres, que tienen calefactores en las puertas de los bares para los fumadores.

jueves, 2 de junio de 2011

Grandes descubrimientos III

Llevar el libro durante dos semanas metido en el bolso no sirve de nada mientras quede batería en el i-pod, haya músicos en el vagón del metro o una araña (o cualquier otro bicho en realidad...) merodee por la ventanilla.


Sólo te jode el hombro.

martes, 24 de mayo de 2011

Grandes descubrimientos.

Hoy voy a hacer una de las mayores aportaciones a la enseñanza. Los profesores de todo el planeta me estarán agrecidos de por vida: Ya sé cómo hacerles callar (a los niños, digo)

Sólo hay que pedir voluntarios...

...y ale, silencio sepulcral.

jueves, 19 de mayo de 2011

Tontos...

Queridos alumnos adolescentes con los que me he encontrado en el autobús: una manifestación, es una manifestación, cosa seria, no una excusa para no asistir a clase e irse de botellón. No me creo que vuestros padres os hayan dado permiso. Ni que os hayan comprado las litronas que llevábais en las mochilas. EL cristal se oye, imbéciles.

lunes, 9 de mayo de 2011

Señores que me empujan.

Por tercera vez patinando, me cruzo con un hombre borracho cuya reacción es darme un empujón. Sólo que esta vez ha sido más patético porque yo casi me caigo y la tabla ha salido disparada calle abajo. Yo corriendo detrás y los chavalillos que había allí diciéndome: "que se te escapa el autobús"


Creo que voy a llorar. Cabrones.

Universitarios molones.

Definitivamente, estudiar filosofía y no fumar, no pega nada.

sábado, 7 de mayo de 2011

Rebeldes cegadores provocadores de ataques epilépticos.

A los conductores que pasáis por la carretera al lado de mi casa, justo donde la gasolinera: que sepáis que cada vez que vais por ahí a mayor velocidad de la permitida, yo me entero. El flashazo del radar me ciega por la ventana. Por mis ojos y mi epilepsia a punto de desarrollar, os ruego y suplico, ralentizad.

viernes, 6 de mayo de 2011

Mala publicidad.

Querido Spotify (últimamente que me pones límites no tan querido):


O quitas el anuncio de "El último exorcismo" o te cierro. No puedo tener eso en la pantalla de mi ordenador, en serio.

lunes, 2 de mayo de 2011

Estos literatos...

Busco a alguien que pueda ayudarme con un comentario de texto.
El perfil que busco es el de un doctor en filosofía y letras que sepa latín.

jueves, 28 de abril de 2011

¡Sí-le, No-le...!

Hace unos fines de semana estuve en una boda. Tuve que desplazarme con mi sueldo estudiantil hasta otra ciudad y alojarme en un hotel de cuatro estrellas (no había otra cosa, lo juro).

Para llegar hasta allí, fuimos en el coche de ciertas personas.Nadie sabía exactamente (ni de lejos) cómo llegar hasta tal lugar así que nos dejamos guiar con un GPS. ¡En qué hora!

El GPS. No era la primera vez que viajábamos con Ese GPS y no era la primera vez que nos fallaba. Yo lo dije pero como era la más joven e inexperta nadie me hizo caso, porque a los jóvenes inexpertos no hay que hacerles caso por muy inteligentes que sean...

Total que ponemos Avenida de No-sé-qué (no me acuerdo del nombre, mi sabia mente ha conseguido borrar ciertos recuerdos desagradables de ese fin de semana, aunque no los peores, me temo) y llegamos a un polígono industrial, lleno de eso que hay en un polígono industrial y nosotros en un Mercedes. Perfecto.

La Doña empieza a ponerse nerviosa. Yo que sé, le molesta estar en un lugar así, casi hasta le sale sarpullido sólo de pensar que va a dormir en un sitio como ese. Pero el hotel no está así que deducimos que no estábamos en la Avenida de No-sé-qué correcta.

Vamos al GPS y vemos que hay tres Avenidas de No-sé-qué y nadie se acuerda de cuál habíamos puesto antes. Intentamos seguir al GPS mega moderno que viene del futuro donde se pueden atraversar las paredes y saltar a un precipicio sin matarse. Y, obviamente, como no podemos hacer ninguna de estas cosas, no podemos hacerle caso.

- "Recalculando ruta...gire a la derecha"
- ¿A la derecha? ¡Pero si ahí no hay una calle!
- Gire, a la derecha.
- ¡¡¡¡Que ya coño, que no puedo!!!!

Doña, muy cabreada dice: Ya sabemos que el GPS en esta ciudad, no funciona (ni en niguna, no te jode...)
- Ains por favor, sácanos de aquí, vamos al centro y preguntamos.
- Ya bueno, voy a poner en el GPS el centro porque no sé dónde está.
- PUES POR AHÍIIIIIII EVIDENTEMENTE.

Bueno, sí que había que tirar al centro pero la evidencia de AHÍIIIIII para el resto de los que estábamos en el coche no era tan evidente.

- Ahíiiiii mierda de GPS!
- ¡A la hoguera todos los GPS!

Imagináos en un coche presenciando problemas matrimoniales de otros a grito pelao', amenazas de ir andando incluídas. Muy violento todo, aunque en cuanto llegué al hotel tuve que reírme.

Y así, esta calle sí-le, esta calle no-le después de dos horas de tensión conseguimos llegar al hotel...

¿Cómo es posible que en una sola ciudad pequeña, haya tres Avenidas de No-sé-qué???

martes, 19 de abril de 2011

Malditas películas para chicas.

Por lo visto no sólo la ropa y los zapatos me vuelven mujer. El otro día tuve un “día de chicas” con mis amigas y descubrí una nueva característica mía que jamás nadie había conseguido que emergiera. Y todo por culpa de una maldita película. Sí, esa en la que estáis pensando ahora mismo, con hombretón rebelde y niña buena como protagonistas. Ésa que hace que nos volvamos locas, flotemos tres metros por encima del cielo, se nos vean las bragas y que a algunas hasta se nos caigan.

Maldita sea, qué mal cuerpo me ha dejado. Ahora quiero un novio romanticón pero duro (en todos los sentidos si puede ser… algo de mi masculina mente tenía que quedarse), que se presente en la puerta de mi casa en una Harley y me diga algo así como: “Sube, muñeca, que nos vamos pa’ Cuenca”. Así de sopetón, sin avisar, yo con un vestido mega sexy y siempre depilada y preparada para revolcarme en una playa (de esas como las que no hay en Cuenca), tumbada sobre una bandera de Inglaterra, sin que se me menee un pelo, sin hincarme piedras en la espalda y bajo la maravillosa luz de la luna que se refleja en los perfectos y definidos músculos de él.

Pero hoy estando de resaca he vuelto a la realidad. El novio no es romanticón y bueno, duro a veces, de mollera. Se presenta en mi casa con un Seat Ibiza y me dice cosas como: “Sube, coño, que te voy a poner mirando pa’ Cuenca”. Así, de sopetón, sin avisar, llega quince minutos antes de lo previsto así que yo, pantalón a rayas del rastro, sin depilar y nada preparada para revolcarme en el césped de un parque, sobre una bandera de Irlanda (que algo es algo), con el pelo lleno de hormigas, hincándome jeringas en la espalda y bajo la maravillosa luz de una farola que se refleja en la perfecta y definida curva de la felicidad de él.

En fin, hay que ser realistas y “campechanos”. Como mi amiga La Maja que es muy maja ella y que si tienes una sobredosis de sentimentalismo ella enseguida de echa una mano (a algunas nos vendría bien también un guantazo) y si dices que tienes el corazón roto ella lo compensa con un “hemos hecho penetración sin condón” (desde hoy cantidad de frikis y solitarios llegarán a mi blog sólo por esa frase) y te recuerda que si tienes agujetas “hija pues no serán de follar”.

Que digo yo, que ni lo uno ni lo otro, ¿no? Que no me hace falta la luna pero al menos una velilla ambienta mejor que una farola. Y que menos mal que tenemos a La Maja que nos devuelve a la realidad.
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