lunes, 17 de septiembre de 2012

El gentleman-molonguis.

Cuando nuestras miradas se encontraron por primera vez sentí más bien rechazo hacia él. Ropa skater molonguis, gafas de sol molonguis, amigos molonguis... Yo estaba tranquilamente hablando con otro longboarder y entonces el gentelman-molonguis se me acercó y se puso a hablar conmigo como si nada. Todo lanzado, sin problema, sin pedir permiso, sin presentarse. Al principio me molestó pero lo cierto es que tenía una conversación monlonguis también. 

El tío es tan molonguis que tiene su propia tienda de longboard y además surfea. Le gusta la buena música (o  sea, la misma que a mí) y es encantador. Así que obviamente, tenía que acceder a tomarme unas pintas con él.

La primera vez que quedamos me llevó a un pub en Camden. Él siempre quería pagar pero yo no soy de esas chicas que se dejan atontar por cualquier getleman-molonguis con algo de dinerillo así que siempre a medias o una él, una yo. Porque yo soy una tía dura y aunque sea estudiante, las cervezas me las pago yo.  A día de hoy creo que soy idiota y tendría que haberle dejado pagar todas. Hablamos de cosas molonguis pero sobre todo de skate y surf. Yo me quejaba de que en Londres no se podía patinar porque siempre llueve y surfear obviamente tampoco, y menos aún con el frío que hace en este país. Él me dijo que no me preocupara. ¡Dios, cómo sonó aquello! Ese día perdí mi bufanda favorita y casi las bragas. Imagináos un "Don't worry" con acento muy inglés y voz tirando a grave y rasgadilla mientras que te tocan ligeramente un hombro y te miran directo a los ojos; y acto seguido la promesa de que en menos de dos semanas "estarás conmigo en el agua sin pasar frío". Natural que me descojonara. Luego pensé que estando muerta en el agua no sentiría frío y me dió un poco de "yu-yu". 

En estas cosas he perdido por completo la ingeuidad y obviamente no me tragué nada de lo que me dijo. Varios días después me manda un mensaje y me dice que coja un bikini y una toalla y vaya a tal dirección a tal hora. No sabía si descojonarme, acojonarme, acongojarme o descongojonarme, que es todo a la vez. Opté por seguir sus indicaciones y dejarme de palabros y ¡sorpresa! me llevó a una ola estática en medio de Londres. Me cerró el pico (ya no podía quejarme de la imposibilidad de surfear en Londres) y pagó él, así que puedo decir que fue divertido. Nah, fue divertidísimo. Pero la tarde no acabó ahí. Después de la acción, un poco de calma en un restaurante japonés porque no sólo le encanta en sushi, sino que además sabía que el niguiri de salmón es mi favorito. Bestial. 

A la semana siguiente me llega un mensaje suyo e igual que la semana anterior, me dice un lugar y una hora. Mornington Crescent a las19'30. El tío se lo tiene tan creído que ni me pregunta si estoy libre; simplemente me dice lo que tengo que hacer y cuando. Y yo, que pierdo las bufandas pues le sigo el rollo.  ¿Me llevará a cenar? no, este tipo es más original que eso.¿Cine? No es idiota, sabe que sin subtítulos no me voy a enterar de nada. Tras veinte minutos de viaje pensando qué será, será... y con las expectativas por las nubes, cuando llego allí, me lleva a un pub. ¿¡Un pub!? ¿¡En serio!? Después de una ola estática y adivinar mi comida favorita no puedes llevarme a un pub. Ingenua... 

Sin emabrgo, cuando aún no nos habíamos acabado las bebidas dice "es el momento". Estilo película americana, en serio, no he flipado tanto en mi vida ¡Sabía que tenía que haber algo más! Y efectivamente, lo hubo: dos entradas para el concierto de Xavier Rudd, uno de mis artistas favoritos, en Koko. Tela. 

Y seguimos porque estos gentleman molonguis no se cansan nunca. Una noche tranquila de skate y Baigels (esa vez digamos que me tocaba organizar a mí... me salió un poco mal porque yo soy una pobre estudiante, no me llega ni para una pinta entera pero la conversación mologuis lo salva todo). Gracias a una amiga, Bea, conseguimos entradas gratis para Boardmasters festival, en Newquay. Musicón y playa soleada, no pudo haber sido mejor. Además éramos VIP (sigo sin creérmelo) que yo insistía en decirlo tal cual, como en español /vip/ en lugar de decirlo en inglés /vi ai pi/. Me parece una gilipollez tener una abreviatura como esa si vas a decir los nombres de las letras y casi tardas lo mismo que en decir las tres palabras originales; pero los angloparlantes son así, hay que aceptarlos como son. El gentleman-molonguis se llevó la tabla de surf así que yo tuve clases de surf gratis. Me dijo que soy su primera alumna y que no tenía pensado enseñar a nadie, pero que por mi cara de emoción cuando pillo una ola merece la pena. Y yo haciéndome la dura, sujetándome la bufanda, mientras las olas me empujan para un lado, para otro, la tabla se pone en medio y claro, resulta imposible estar a menos de un metro de distancia. Soy una crack.  

De nuevo tarde tranquila en Brick Lane, un poco de patineta y... la promesa de que me va a llevar a surfear.Ya sabéis, voz rasgadilla y grave y tal... y un tío que al vernos saca una guitarra y se pone a cantar una canción de amor no empalagosa.Todavía no me lo creo. Aunque la promesa sí me la creí esta vez y además se lo pongo hasta fácil: hago que me envíen el neopreno y alguna otra cosilla desde España. El viernes pasado (sí, sí, hace tres días) me llega por la mañana. Y yo, con toda la emoción del mundo le mando diez mensajes diciendo "vamos a surfear". Y me contesta que vale. ¿¡Cómo que vale!? ¿Cómo es posible que un tío con un trabajo, más su propia tienda de longboard y responsabilidades, etc. pueda decir sí a improvisar un plan para ir a surfear ese mismo día? Pues no pasa sólo en las películas, que lo sepáis. O mi vida se está convirtiend en una comedia romántica o este tío no es de verdad.  El tío molonguis llama a tres de sus amigos también molonguis que se unen al plan y nos vamos todos a Newquay. Sol, playa y un frío de pelotas, pero me lo he pasado genial. 

Y esperad, que todavía hay más. El gentleman-molonguis me lleva a casa por la noche. Por supuesto me ofrece su ayuda para subir las cosas pero yo, que soy una tía dura le digo que no hace falta (aunque lo cierto es que casi me mato por las escaleras subiendo con un skimboard, la reflex, dos mochilones, la bolsa con la ropa mojada, unas chanclas medio rotas...). Entro en casa y me encuentro una carta para mí. Es una revista, Kitegirl; la revista en la que salgo anunciando la tienda de longboard del gentleman-molonguis. Creo que me ha regalado una suscripción. Me duele la cara de reírme. 


Cuidado con estos especímenes de gentleman. Desgracian la vida amorosa del planeta en menos de dos citas. Después de ellos, nosotras nos volvemos unas inconformistas y nada nos parece que esté a la altura; a ellos les deja el listón demasiado alto. Los gentleman-molonguis crean una sociedad de solteros frustrados a su alrededor. No dejéis que os convenzan o vuestra vida amorosa será una mierda a menos que acabéis con ellos, en cualquier sentido de la frase. 


miércoles, 12 de septiembre de 2012

Lecciones del verano.

De este verano he sacado una importante lección: Si una teta tiene que asomarte, que sea por el escote y no por el sobaco. 

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Foros de la UNED.

Visto en el foro de la UNED:

- Hola! ¿alguien más encuentra a Garcilaso insoportable o es cosa mía? me supera...lo intento, pero me supera...

- Me parece que no te enteras de la misa la media...Garcilaso es uno de los autores más exquisitos que ha podido dar las letras castellanas. Si no te emociona el soneto V ESPERO QUE NO TE REPRODUZCAS. En fin, tú sigue comiento en McDonals y déjanos el Bulli para los que sabemos.


- Permita su eminencia que me recomponga, casi me muero de la risa al verle perder los papeles sin conocerme de nada, encantando de que me odie, le dejo en su nube de cultura, me voy a mi cloaca de ignorancia...JA!

jueves, 30 de agosto de 2012

lunes, 27 de agosto de 2012

Pa' haberme matao'.

Aquí estamos, invetando cosas nuevas. No probéis esto en casa y menos sin casco. Los picos de las mesas son muy peligrosos. 





martes, 21 de agosto de 2012

Periodismo también es hablar con propiedad.

Cuando Ana Pastor escribe en twitter: "He sido cesada de #losdesayunosdetve. Orgullosa del trabajo de TODO el equipo. Día triste pero hoy más que nunca sigo creyendo en el periodismo" a mí se me cae el alma a los pies y me da pena el periodismo. 

Querida Ana:
Creía que tú eras de las mejores pero menuda decepción me he llevado al leer ese twit. Eres tú la que ha CESADO de hablar con propiedad  así que ellos te han DESTITUÍDO. 




lunes, 20 de agosto de 2012

Por poco no soy joven.

Tengo la suerte de ser una de esas personas que aparentan menos edad de la que tienen. Pero un par de situaciones en los últimos días me han hecho sentir mayor.

Primera:

Boardmasters festival. Un festival de tablas como bien podéis deducir por el nombre. No de tablas de planchar ni de tablas de tablao, sino de tablas de surf, skate. Un PEDAZO DE FESTIVAL con todas las letras (siempre), musicón, surf, skate, bmx, playa, olitas... 

Momentazo en el escenario Marley. Con ése nombre ya os podéis imaginar de qué iba la cosa y a qué olía. El DJ pregunta:
- ¿Cuántos de vosotros nacieron en los 60?
- Yeah! (contestan dos gatos)
- ¿Cuántos de vosotros nacieron en los 70?
- Yeah! (contestan cuatro)
- ¿Cuántos de vosotros nacieron en los 80?
- Yeah yeah! (contestamos un puñado)
- ¿Cuántos de vosotros nacisteis en los 90?
- Yeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh UUUUUUUUUUUUUUUUUUaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRgggggggggggggggggggggggggggghhhhhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Hay que joderse. 

Segunda:
Una tranquila mañana soleada en el autobus. Un señor de unos 60 y seguidor de cierta creencia religiosa me pregunta: "¿Tienes dinero?"  A lo que yo, orgullosa de mis orígenes le contesto alto y claro NO. "¿Estás casada?" NO , le digo, con cara de estar mosqueándome. "¿Hijos?" ¡No!. "¿Cuántos años tienes?". Cuando le contesto con mi edad su cara se transforma en algo entre la sorpresa y el mayor de los terrores y me dice: Más vale que encuentres un novio antes de que tte hagas fea e inútil. 

Hay que joderse. Y matar a ese hombre. 



martes, 31 de julio de 2012

Al lado de las Olimpiadas (y no detrás): 182 detenidos en la Critical Mass.

El viernes pasado fui a Critical Mass como casi todos los meses, pero esta vez fue muy diferente porque 182 de los participantes acabaron detenidos. Para el que no sepa lo que es, NO ES UNA ORGANIZACIÓN NI CAMPAÑA EN CONCRETO, sino una oportunidad para ciclistas y skaters para juntarse y marchar por las calles de Londres. Hay distintas ideas en la marcha: lucha por mejora de las condiciones de los ciclistas, promoción del transporte limpio, reclamación de un espacio público para los ciclistas... Otros solo vienen por diversión, por ser un poco desobedientes y rebeldes y otros porque simplemente les gusta pasear con más gente por Londres. Critical Mass ocurre cada último viernes del mes y se lleva convocando desde hace dieciocho años por todo el mundo. 

Casualmente, la del viernes pasado coincidió con la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos. Se conovocó igual que cada mes, sin un líder que nos llame, ni nada parecido, a las 18'00 en Waterloo; sin un recorrido premeditado, como siempre con intención de improvisar: "Don't follow leaders" (no sigas a los líderes) es el lema de este evento, así que efectivamente, no hay ruta. No se trataba en absoluto, de una protesta contra el militarismo de las Olimpiadas; para eso había otra manifestación a la que unirse. Aún así, se decidió poner las cosas muy difíciles a Critical Mass.

Todo comienza en el punto de encuentro. Varios policías nos reparten panfletos avisando de que no podemos cruzar el río, debemos quedarnos en el sur. A la vez, otras personas, no sé aún si ajenas o no a Critical Mass, nos dan unas tarjetas explicándonos por qué no pueden detenernos y cómo deberíamos actuar en caso de que ocurra. En Twitter empiezan a aparecer comentarios sobre la situación: "policía trata de impedir Critical Mass", "somos griegos y vivimos en China", "El servicio policial en la no-protesta. Ya no tenemos más derechos. Esto es el final". 

Salimos de Waterloo y tratamos de cruzar el río. Nos cortan las calles. Yo y otros tantos ingenuos que andábamos por allí creímos que se debía a las Olimpiadas y que los coches de policía nada tenían que ver con nosotros. Llegamos a London Bridge y no nos dejan cruzar. Varios furgones cortaban el tráfico hacia el Norte a la vez que trataban de despejarnos para que un coche pudiera pasar al Sur. Un coche en el que iba David Beckham, que trataba de llegar al barco que le llevaría a la ceremonia de inauguración de las Olimpiadas. Ahí estábamos, al sur del río haciendo lo que hacemos todos los meses. Pero tratándose de un famoso hay que tomar medidas, así que la policía no tuvo problemas en utilizar la violencia y arrollar a todos los ciclistas que cortaban el paso al coche del futbolista. No conseguimos cruzar y en este punto, el grupo de unas 400 o 500 personas se separa en otros más pequeños. Algunos van hacia el Sur, otros al Oeste, otros no lo sé... yo me quedo en el puente. Escucho una charla amena entre un skater y un policía sobre el uso de longboards y bicicletas en carretera, seguridad, luces, etc. La típica charla, vaya. Supongo que ser borde y poner cara de enfado forma parte de su trabajo; su última frase fue: "Espero que no sea yo el que tenga que acudir cuando tengas un accidente en carretera con el longboard" "Yo también lo espero".

Los que quedábamos en London Bridge formamos un grupo bastante numeroso y empezamos a movernos hacia el Este. Y he aquí el primer gran incidente: el spray de pimienta que la policia utilizó contra un hombre en silla de ruedas. 



El grupo continua y llega al tunel de Rotherhite: por fin un modo de ir al Norte. Un helicóptero nos vigila y ve cómo doscientas personas entran en el túnel. Hacia el final de este, pero antes de la salida, hay unas escaleras que nos llevan al exterior. El helicópetro, obviamente, no ve salir a nadie del túnel. Vía libre para movernos un rato más a nuestras anchas. (Aún así, me parece increíble que un helicóptero sea capaz de perder a un grupo de doscientas personas).


Parece que tiramos hacia el Este, hacia el estadio. Oigo a algún compañero que dice que la policía nos está siguiendo; parece que la cosa se pone seria. De pronto nos encontramos con otro grupo. Llegamos al parking de la estación de Stratford, el estadio está justo ahí. En algún momento la Critical Mass acaba en un cul-de-sac. El grupo da la vuelta para salir de allí pero la policía les bloquea la salida y forma un cordón a su alrededor arrestando a todo el que intenta salir de él. 





Por lo visto, este grupo de ciclistas no fue el único al que se detuvo. Hubo arrestos en todos los pequeños grupos que se formaron al principio, e incluso se retuvo a menores. Pasadas las 22'00h la policía comenzó a apilar las bicis dentro de autobuses y uno por uno los arrestados fueron fotografiados y esposados. Luego se les leyeron sus derechos y les fueron metiendo en los los típicos autobuses rojos de Londres. Cada uno de los arrestados tenía su propio policía a su lado (¿no es excesivo?). El primer autobús parte hacia Charing Cross. Una hora más tarde, al fin, la policía reparte botellas de agua pero durante tres horas nadie ha podido pisar un servicio. Señores entrados en años, llorando por no mojarse los pantalones en público. El Inspector llega al autobús y dice que va a solucionar el problema con el baño: los detenidos pueden ir uno por uno pero con el policía que les acompaña vigilando. Hasta aquí más o menos bien; el problema llega cuando otros dos autobuses llegan  igual de llenos, a Charing Cross. Unas 60 personas utilizando un solo servicio. Desde las 23'25h que los autobuses llegan a allí, hasta las 02'45 de la mañana todos siguen en los autobuses esperando a ser procesados. Durante todo ese tiempo, nadie tuvo permiso de utilizar el teléfono para contactar e informar a familiares o amigos. A parte del menor de edad retenido, ocurrió que en doce horas no se ofreció algo de comer porque "¿acaso no cenaste antes de ir a tu protesta?" (ésta fue la respuesta de un policía ya en la estación a uno de los detenidos; recuerdo que en este país se cena a las entre las 17'00 y las 19'00 de la tarde y que Critical Mass NO ES UNA PROTESTA). Las bicicletas que de apilaron en uno de los autobuses no llegaron a Charing Cross (o a Sutton, otra de las comisarías donde se llevaron a más arrestados) así que a eso de las 10'00 de la mañana,182 personas tuvieron que buscarse la manera de viajar a Charlton a por ellas. Sólo cuatro de los detenidos con cargos, aún no sé la razón. 

Aquí el video de uno de los skaters que fue detenido. Es musulmán y pide agua porque debido al Ramadán, lleva 19 horas sin beber ni comer. Dice que nadie le ha leído sus derechos. 




No voy a dar una charla sobre libertad o represión. No me interesa. Efectivamente, se nos dijo que no fuesemos al Norte e hicimos caso omiso y a la vez, la acción policial fue excesiva. Pero, ¿hasta qué punto está bien hacer o no caso de lo que se nos dice que debemos o no hacer? ¿Sabía todo el mundo que no podíamos ir hacia el Norte? (Yo misma, no me enteré de esto hasta tarde, supongo que el idioma tendrá algo que ver). Entiendo a la perfección que la policía tuviera que actuar ante una masa de cientos de personas que se acercaban al estadio; puede ser peligroso. Pero por otra parte, sabían que estaríamos ahí, igual que hemos estado desde hace dieciocho años cada último viernes del mes. Nadie quiso ir hacia Stratford hasta que nos lo prohibieron, aunque por otra parte, se supone que no somos unos rebeldes. De haber cortado el tráfico en el Norte habríamos hecho no sólo que David no llegase a tiempo, sino que muchos otros que habían pagado un dineral por ver la ceremonia tampoco llegaran y pediesen su dinero. Pero si nos dejan circular igual que al resto de vehículos, no tendríamos necesidad de estorbar como hemos hecho.






jueves, 12 de julio de 2012

"Esto es cultura"

Me cuentan desde Madrid que los medios de comunicación no están difundiendo lo ocurrido estos días en la capital tanto como nos gustaría o deberían. Bueno pues aquí mi pequeña aportación desde el mundo del patín.


sábado, 23 de junio de 2012

Fiesta de la varicela o del chickenpox.


Me siento como una paella de pollo. ¿Lo pilláis? Paella por los granos, de pollo porque en inglés de dice chickenpox. Pierde gracia cuando se explica, pero tener varicela y descubrir que tus padres no te querían tampoco tiene tiene gracia. A mí mis padres no me querían. ¿Que cómo lo sé? No me acercaron intencionadamente a un niño con varicela para que me contagiara y no tuviera que pasar por tal Terrible enfermedad siendo mayor. Si los padres quieren a sus hijos lo normal es que los contagien de varicela cuanto antes. Yo tengo varicela con veintitrés años. 

Como la sanidad aquí es una porquería, (el médico no sabía si lo que tenía era varicela; mi amiga "me-sale-todo-bien-a-la-primera" que es enfermera española, nada más verme me diagnosticó) tuve que buscar información en internet sobre qué hacer con el virus (lo cual estimuló a tope mi hipocondrismo) y descubrí que ahora enfermedades como la varicela o el sarampión (que yo creía erradicado, por cierto) son todo un evento social. 

Hay gente, que por unos motivos u otros (sobre todo "otros") decide vivir sin vacunas y sin comer ciertas cosas. Entonces, un crío de X país, donde el sarampión no está erradicado viene con el virus, se lo contagia al hijo de los primeros (que obviamente va a tener una facilidad para pillarlo todo impresionante) y ale, de 173 casos de sarampión en 2010 en España pasamos a 3.000 casos. Que dices, oye qué pasada, ¿no?

Pues nada, donde antes se le ponía la cola al burro, ahora se le ponen los granos. Fiestas temáticas de sarampión, sí señor, para contagiarlos a todos. Que con la varicela, que no estaba erradicada, bueno (de hecho yo lo hubiese agradecido) pero ¿¿¡¡con una enfermedad que se supone que ya no existía!!?? HAY QUE SER IMBÉCIL. ¿Saben a caso la de complicaciones que puede tener esa enfermedad?

Pero la varicela es otra cosa. Ojalá me hubiesen llevado al parque a jugar con niños infectados y ojalá yo hubiese sido de las que comían tierra. Pero siempre he sido bastante escrupulosa: ir a la guardería era un trauma, no por el madrugón, sino por los mocos y otros fluidos del resto de los niños. Ver a uno de mis compañeros comiéndose los mocos me daba arcadas y no permitía que me tocara nadie. Y por lo visto no ser guarro conlleva complicaciones a nivel social. Pero es otra historia que ya "si eso" os cuento otro día.

De haber vivido en España y haber estado en paro, habría sido mejor. Seguiría viviendo con mi madre y ella me habría comprado muchos videojuegos para que no lo pasara tan mal y evitar que me rascara en la cabeza o en las cejas... porque en internet dicen que si te arrancas una costra de una zona con pelo, este no te vuelve a crecer (la búsqueda en internet de enfermedades estimuló también mi paranoia). Que digo yo, a los que les salen granos ahí mismo, que se rasquen "a gusto", ¿no? 






viernes, 15 de junio de 2012

En Londres se puede volar. Peter Pan no era especial.

 Tenía que llegar el momento de hablar de Hackney Wick, el hogar de "El Alemán", los bohemios, hippies, artistas, reyes y reinas del drama y otros "pasaos".

He pasado ya tiempo suficiente en esa zona de Londres como para escribir sobre ella pero todavia me sorprende con algo nuevo o diferente cada vez que voy. Y me encanta. Para los que no lo sepan Hackney Wick es una antigua zona industrial de la ciudad donde las fábricas han sido reconvertidas en casas para los ejemplares citados. Galerías de arte "alternativas", raves, oscuros recovecos donde esconderse para hacer intercambios de mercancía (ojo, no hablo sólo de cosas ilegales... hablo también de ropa, objetos varios, artesanía, lo que sea) cómodos bordillos al lado del río donde sentarse a fumar hierba (o cigarros, o nada) con los pies colgando, cisnes que te salpican al planear a lo largo del río... da gusto dar un paseo por allí una resacosa mañana de domingo.

La casa de "El Alemán" es una parte de las tres o cuatro que forman lo que era una antigua fábrica de cacahuetes; que dices, "la cosa más inocente del planeta". Sí, tan inocente que en una de las partes yo he visto a peña esnifar rayas de manzanas (hasta que se acaban). En la penúltima fiesta de la "peanut" una chica llegó a eso de las seis de la mañana (sí señor, fiestas a horas normales, no como en el resto de Londres que a las doce ya se ha acabado todo) y, sin presentarse si quiera, nos propone un juego de los más espantoso: una competición a ver a quién le cabían más rebanadas de pan de molde en la boca. Un juego muy inocente si no fuera porque tras ganarnos se refirió a las utilidades que su enorme cavidad bucal tenía. Ella se llegó a meter tres rebanadas mientras que yo con media anadaba ahogándome. En el estado que estaba la chica podría haberla ganado a cualquier otra cosa pero lo cierto es que contra la gente que había allí jugar a meterse cosas era salir perdiendo fijo. Así que abandoné a ese grupo de gente y me fui a la otra esquina de la casa.

A eso de las siete de la mañana estaba ya agotada y quería que todo el mundo se marchara de una vez para poder adueñarme del sofá y dormir. Pero no se iban. Hacía frio y necesitaba ir al baño... pero me daba demasiada pereza levantarme. Debían de notarse mucho mis ganas de ir al baño porque a mi amigo no se le ocurrió otra cosa que coger la silla donde yo estaba sentada (conmigo en ella, ojo) y transportarme en ella hasta el baño. Hombre, es de agradecer.

Al día siguiente casi nadie se acordaba del suceso de la silla (yo y mis amigos sí nos acordábamos, que nosotros dejamos el juego después de lo del pan) hasta que alguien entró en el baño y se meó de la risa. Una semana después la silla sigue allí como recuerdo. 

A veces hay otra clases de juegos que son más divertidos, como el Quiditch. Sí señor, Harry Potter ha hecho mella en la sociedad inglesa y la gente normal, en lugar de drogarse, juega al Quiditch, lo cual está muy bien. Y diréis, "lo que te has metido tú, niña, para ver a la peña volando encima de una escoba". Pues yo que estoy hecha toda una investigadora profesional, tengo pruebas de que yo no me meto nada (más que toñones patinando) y de que los ingleses vuelan.  

Quiditch





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