lunes, 2 de julio de 2012
sábado, 23 de junio de 2012
Fiesta de la varicela o del chickenpox.
Me siento como una paella de pollo. ¿Lo pilláis? Paella por los granos, de pollo porque en inglés de dice chickenpox. Pierde gracia cuando se explica, pero tener varicela y descubrir que tus padres no te querían tampoco tiene tiene gracia. A mí mis padres no me querían. ¿Que cómo lo sé? No me acercaron intencionadamente a un niño con varicela para que me contagiara y no tuviera que pasar por tal Terrible enfermedad siendo mayor. Si los padres quieren a sus hijos lo normal es que los contagien de varicela cuanto antes. Yo tengo varicela con veintitrés años.
Como la sanidad aquí es una porquería, (el médico no sabía si lo que tenía era varicela; mi amiga "me-sale-todo-bien-a-la-primera" que es enfermera española, nada más verme me diagnosticó) tuve que buscar información en internet sobre qué hacer con el virus (lo cual estimuló a tope mi hipocondrismo) y descubrí que ahora enfermedades como la varicela o el sarampión (que yo creía erradicado, por cierto) son todo un evento social.
Hay gente, que por unos motivos u otros (sobre todo "otros") decide vivir sin vacunas y sin comer ciertas cosas. Entonces, un crío de X país, donde el sarampión no está erradicado viene con el virus, se lo contagia al hijo de los primeros (que obviamente va a tener una facilidad para pillarlo todo impresionante) y ale, de 173 casos de sarampión en 2010 en España pasamos a 3.000 casos. Que dices, oye qué pasada, ¿no?
Pues nada, donde antes se le ponía la cola al burro, ahora se le ponen los granos. Fiestas temáticas de sarampión, sí señor, para contagiarlos a todos. Que con la varicela, que no estaba erradicada, bueno (de hecho yo lo hubiese agradecido) pero ¿¿¡¡con una enfermedad que se supone que ya no existía!!?? HAY QUE SER IMBÉCIL. ¿Saben a caso la de complicaciones que puede tener esa enfermedad?
Pero la varicela es otra cosa. Ojalá me hubiesen llevado al parque a jugar con niños infectados y ojalá yo hubiese sido de las que comían tierra. Pero siempre he sido bastante escrupulosa: ir a la guardería era un trauma, no por el madrugón, sino por los mocos y otros fluidos del resto de los niños. Ver a uno de mis compañeros comiéndose los mocos me daba arcadas y no permitía que me tocara nadie. Y por lo visto no ser guarro conlleva complicaciones a nivel social. Pero es otra historia que ya "si eso" os cuento otro día.
De haber vivido en España y haber estado en paro, habría sido mejor. Seguiría viviendo con mi madre y ella me habría comprado muchos videojuegos para que no lo pasara tan mal y evitar que me rascara en la cabeza o en las cejas... porque en internet dicen que si te arrancas una costra de una zona con pelo, este no te vuelve a crecer (la búsqueda en internet de enfermedades estimuló también mi paranoia). Que digo yo, a los que les salen granos ahí mismo, que se rasquen "a gusto", ¿no?
viernes, 15 de junio de 2012
En Londres se puede volar. Peter Pan no era especial.
Tenía que llegar el momento de hablar de Hackney Wick, el hogar de "El Alemán", los bohemios, hippies, artistas, reyes y reinas del drama y otros "pasaos".
He pasado ya tiempo suficiente en esa zona de Londres como para escribir sobre ella pero todavia me sorprende con algo nuevo o diferente cada vez que voy. Y me encanta. Para los que no lo sepan Hackney Wick es una antigua zona industrial de la ciudad donde las fábricas han sido reconvertidas en casas para los ejemplares citados. Galerías de arte "alternativas", raves, oscuros recovecos donde esconderse para hacer intercambios de mercancía (ojo, no hablo sólo de cosas ilegales... hablo también de ropa, objetos varios, artesanía, lo que sea) cómodos bordillos al lado del río donde sentarse a fumar hierba (o cigarros, o nada) con los pies colgando, cisnes que te salpican al planear a lo largo del río... da gusto dar un paseo por allí una resacosa mañana de domingo.
La casa de "El Alemán" es una parte de las tres o cuatro que forman lo que era una antigua fábrica de cacahuetes; que dices, "la cosa más inocente del planeta". Sí, tan inocente que en una de las partes yo he visto a peña esnifar rayas de manzanas (hasta que se acaban). En la penúltima fiesta de la "peanut" una chica llegó a eso de las seis de la mañana (sí señor, fiestas a horas normales, no como en el resto de Londres que a las doce ya se ha acabado todo) y, sin presentarse si quiera, nos propone un juego de los más espantoso: una competición a ver a quién le cabían más rebanadas de pan de molde en la boca. Un juego muy inocente si no fuera porque tras ganarnos se refirió a las utilidades que su enorme cavidad bucal tenía. Ella se llegó a meter tres rebanadas mientras que yo con media anadaba ahogándome. En el estado que estaba la chica podría haberla ganado a cualquier otra cosa pero lo cierto es que contra la gente que había allí jugar a meterse cosas era salir perdiendo fijo. Así que abandoné a ese grupo de gente y me fui a la otra esquina de la casa.
A eso de las siete de la mañana estaba ya agotada y quería que todo el mundo se marchara de una vez para poder adueñarme del sofá y dormir. Pero no se iban. Hacía frio y necesitaba ir al baño... pero me daba demasiada pereza levantarme. Debían de notarse mucho mis ganas de ir al baño porque a mi amigo no se le ocurrió otra cosa que coger la silla donde yo estaba sentada (conmigo en ella, ojo) y transportarme en ella hasta el baño. Hombre, es de agradecer.
Al día siguiente casi nadie se acordaba del suceso de la silla (yo y mis amigos sí nos acordábamos, que nosotros dejamos el juego después de lo del pan) hasta que alguien entró en el baño y se meó de la risa. Una semana después la silla sigue allí como recuerdo.
A veces hay otra clases de juegos que son más divertidos, como el Quiditch. Sí señor, Harry Potter ha hecho mella en la sociedad inglesa y la gente normal, en lugar de drogarse, juega al Quiditch, lo cual está muy bien. Y diréis, "lo que te has metido tú, niña, para ver a la peña volando encima de una escoba". Pues yo que estoy hecha toda una investigadora profesional, tengo pruebas de que yo no me meto nada (más que toñones patinando) y de que los ingleses vuelan.
![]() |
| Quiditch |
miércoles, 13 de junio de 2012
De anuncios en internet va la cosa.
Ahora que por fin he terminado los exámenes toca buscar trabajo. He de decir que es toda una aventura el mundo laboral en este país.
Hace un par de días me pasé horas delante del ordenador enviando currículums en Gumtree. Hasta ahí todo normal. Creo.
Entre las ofertas de trabajo, encontré una anunciada tal que así:
Hace un par de días me pasé horas delante del ordenador enviando currículums en Gumtree. Hasta ahí todo normal. Creo.
Entre las ofertas de trabajo, encontré una anunciada tal que así:
"Relaxed job that might suits you. Good communication skills required. Work from home."
"Trabajo relajado. Se requieren buenas habilidades comunicativas. Trabaja desde casa."
Esto a mí, me sonaba a trabajo de traducción desde casa, de hacer llamadas, mandar emails... algo burocrático pero suave. Pues no, ha resultado ser una línea erótica. He solicitado un trabajo en una maldita línea erótica. ¿Y cómo lo sé? Pues porque me han llamado muy interesados en si soy capaz de hablar inglés con acento español o italiano, según se tercie.
Y ahora yo digo: ¿cómo porras se reacciona ante tal situación? En serio, porque yo no podía hacer otra cosa más que reírme.
A malas, hasta puedo decirles que tengo experiencia en el sector: mi ex novio ha puesto un anuncio en una web diciendo que me dedico a este tipo de cosas (algo de que los idiomas se me dan bien y eso...) así que las referencias ya las tengo.
Si es que todo me pasa a mí...
jueves, 31 de mayo de 2012
Me gustan las cosas grandes.
Con esta tabla en vez de dar pasitos voy a dar paseos.
Y con este cascazo... ya me he dado un leñazo.
jueves, 24 de mayo de 2012
Espinacas
Desde que vivo en Londres como espinacas a diario para cenar... osea, que como espinacas a dinneario.
Después de escribir esta chorrada me pregunto hasta qué punto me afecta esto al cerebro.
Después de escribir esta chorrada me pregunto hasta qué punto me afecta esto al cerebro.
jueves, 3 de mayo de 2012
Explicación del término awkward y un robo.
Mi palabra favorita en inglés es, definitivamente, awkward.
Desde que estoy aquí he utilizado esa palabra muchas veces. Pero desde hace dos
días la uso mucho más.
Para los que no saben qué significa esa palabra, yo os lo
explico con unos ejemplos, veréis qué rápido lo entendéis.
Anoche, estaba en la estación de tren de mi casa con mi
mejor amiga, monísimas de la muerte las dos, preparadas para celebrar que tengo
nueva casa. Allí estábamos las dos a las diez de la noche esperando al tren que
nos llevaría a una de las mejores fiestas de Londres (que es buena por la
compañía, más que nada). Desde la platform one vimos que desde la three
llegábamos antes. Así que he ahí dos pardillas que se bajan al túnel para
cambiar de andén. Entonces llega un tipo por detrás, se me tira encima y me
agarra el bolso. Mi primera reacción fue mearme de la risa pensando que era
algún amigo haciendo el tonto. Cuando me caí al suelo con el tipo detrás
(porque yo pasaba de soltar el bolso, por mucha broma que fuere) ya pensé: “ah…
pues va a ser que me están robando”. Y
claro, una que estaba contenta y feliz
decide que no le van a fastidiar la noche así que se engancha al bolso y decide
que no se lo quitan ni “jarta vino”. Pues nada, ahí estaba yo, forcejeando con
un chaval encapuchado. Juro que no estaba haciendo casi fuerza. A mí Londres me
está endureciendo. Pues el hecho de que al chavalote le costara quitarle el
bolso a una tirillas de 45 kilos es awkward. Tú imagínate qué bochorno pasaría
ese pobre.
Entonces se me pasa por la cabeza que el tío lleva una
navaja. Y decido soltar el bolso, que yo paso de que me hinquen nada. El tío
hecha a correr (supongo que avergonzado, sí también eso es awkward) y cuando
recuerdo que mi móvil y mi pintalabios
favorito van en ese precioso clutch que me costó el sueldo de una semana me
arrepiento de haberle dejado marchar. Así que me quito los tacones se los dejo
a mi pobre amiga (la pobre en estado de shock, su cara era awful, que no es lo
mismo que awkward) y echo a correr
descalza detrás del ladrón. El que me viera correr con unos pantalones de
flores y un peinado monísimo pero con los pies descalzos y los calcetines media
rotos diría “Oh my God, that’s so
awkward”. El hecho de que no pudiera
cogerle, siendo yo deportista como soy fue para mí bastante awkward también.
- - Quiero el teléfono, tengo dinero, ven a la
estación y te lo compro.
- - Ok.
- ¿¡Cómo!?
Así que en la salida de la estación estábamos mi pobre amiga
y yo esperando al sinvergüenza ése, temblando no tanto de frío sino de miedo y
con razón después de haber visto esa pared. Mi vida de pronto pasó a ser en
blanco y negro, salía humo de las alcantarillas, los trenes hacían más ruido de
lo normal y yo era rubia y llevaba ondas en el pelo. ¡Ah! Además iba en gabardina. Entonces
un coche para a unos metros de nosotras y nos hace señas con las luces del
coche. A mí lo de acercarme al coche no me pareció buena idea, así que me toqué
la cabeza como me dijo la policía que hiciese si veía algo raro. Yo pensaba que
iban a pegarme un tiro desde el coche y como la poli no hacía nada me seguí
tocando el pelo... aquello ya era cantoso, parecía que tenía piojos, lo que viene a ser un poco awkward también. El coche se
mueve y por lo visto, desde su nueva posición pudo ver a la policía. Total, que
volvemos a la garita y el ladronzuelo nos llama por teléfono y me dice que no me
devuelve el móvil porque no he ido sola. Claro, no te jode.
Total que no recupero mis pertenencias. La vuelta a casa fue
espantosa, en ese barrio lleno de tarados y mi amiga y yo con una llave
chuchurria como única arma. Por fin llegamos sanas y salvas a casa y entonces
sugiero bebernos las botellas de vino que llevábamos para la fiesta porque si
no, yo no iba a poder dormir.
-
Tía, han desaparecido. Nos las han robado
también. Si es que somos tontas.
Hay que joderse. Pues
nada, la botella de ron miel que reservábamos para una ocasión especial a
chupitos, pa' dentro. Eso sí, antes de inclinar el codo nos preocupamos de poner
delante de la puerta una mesa, una silla y un patinete. Por si acaso. ¡Menuda
paranoia! Y sí, el estado en el que nos encontrábamos entre el miedo, la frustración y el alcohol también era awkward.
Dos días después me llaman de Victim support. Un psicólogo
muy preocupado por mi salud mental después de lo que me pasó el otro día (awkward!). Yo le
digo que estoy bien, sólo que me da miedito ir sola por la noche de la estación
a mi casa. Dos días después recibí en mi casa un paquetito… ¿y qué era?
¡Sorpresa! Un llavero-alarma. Muy divertido hasta que n sabes cómo puñetas se
apaga... awkward.
sábado, 31 de marzo de 2012
viernes, 30 de marzo de 2012
Metedura de pata...
Aquí estamos en Londres, preparándonos para la Semana Santa haciendo capirotes de papel. El caso es que me he probado uno que he hecho y el vecino de enfrente me ha mirado desde su ventana con una cara de horror que casi me mata. Luego he comprendido que un capirote hecho de papel blanco en un barrio donde la mayoría de la población es de color, no es buena idea.
domingo, 25 de marzo de 2012
Mira, mira...
¿Sabéis esos rojillos que cuando tienen suficiente para comprarse un chalet en las Rozas empiezan a votar al PP? Pues así era el concubino.
Cuatro años me tienen que servir, al menos, para escribir estados graciosos en facebook.
Poner en google "(insertar aquí el nombre de el concubino)" y que el primer enlace te lleve a un listado de pacientes de cardiología.
Cuatro años me tienen que servir, al menos, para escribir estados graciosos en facebook.
Poner en google "(insertar aquí el nombre de el concubino)" y que el primer enlace te lleve a un listado de pacientes de cardiología.
lunes, 19 de marzo de 2012
Polish de Polonia, no el que pinta la uñas.
En mi barrio hay una comunidad bastante grande de polacos. Tienen tiendas Delicatessen, Iglesias, centros de reunión y no sé cuántos millones de cosas más.
Hoy han llamado a mi puerta. Yo abro y aparecen dos mujeres que parecen que han viajado en el tiempo desde los años cincuenta.
- Witaj (y algo más que no entiendo).
Yo las miro perpleja (todo lo que mis ojos recién abiertos de un largo sueño me pueden permitir)
- Oh, perdona, hola. ¿Eres de Polonia?
- No.
- Vaya, qué pena. ¿Hay alguien de Polonia viviendo en este edificio?
- No lo sé.
- Hmmm... ¿te gustaría ser de Polonia?
- Pero qué co...?
No entiendo nada...
Hoy han llamado a mi puerta. Yo abro y aparecen dos mujeres que parecen que han viajado en el tiempo desde los años cincuenta.
- Witaj (y algo más que no entiendo).
Yo las miro perpleja (todo lo que mis ojos recién abiertos de un largo sueño me pueden permitir)
- Oh, perdona, hola. ¿Eres de Polonia?
- No.
- Vaya, qué pena. ¿Hay alguien de Polonia viviendo en este edificio?
- No lo sé.
- Hmmm... ¿te gustaría ser de Polonia?
- Pero qué co...?
No entiendo nada...
martes, 13 de marzo de 2012
Todo el ría rimando. ¡Qué cansancio!
Cuando tus amigos saben intentan rimar, esto es lo que ocurre:
Lucas Luquitas, lunático con un lunar;
en vista de que la luna lunea tardía
y que Don Lorenzo nos alarga el día
vámonos mañana al parque a patinar.
Estate atento a esto que yo te escribo
pues de perfecta métrica me he servido.
Tre versos de doce sílabas he hecho
más un cuarto pobre y con despecho.
SMS I:
in haber preguntado
algo de tu ropa me he probado.
Y como me ha gustado
te lo he cogido prestado.
Mallas negras y camisa vaquera:
look perfecto para la incipiente primavera.
Cuando estés sola en casa
no te aburra mucho
Mira en internet lo que en el mundo pasa
y cómete un cucurucho.
Un beso, que no rima
y sino, pregúntale a tu prima.
SMS II:
La primavera la sangre altera
así que no vaya mucho de ramera.
Sé un poco delicada y vete tapada.
Mejor que se te vea el monño
que no el co...
Cariño uun beo
que te la den con queso.
SMS III:
Cambiar las sábanas es ya menester.
Si las metes en la lavadora te lo habré de agradecer.
Separa las rojas,
que son una tiñosas.
Y no comas barritas de cereal
que te van a sentar fatal.
Por culpa del ahorro
ahora al baño corro.
¿Escuchas mis tripas sufrir?
¡Y todo por matar al michelín!
SMS IV:
Como sé que me adoras
las pondré en la lavadora.
¿Tú no quería dieta?
Esas barritas son buenas para las tet...
Las eguiremos comprando
para que siga cagan...
y la tripa adelgazando.
SMS V:
No me quieres entender...
He ido al baño a echarlo
pero ha sido del revés.
Vaya, que he vomitado.
Que está malo, muy malo
y yo pienso mucho en tí
y en tu estómago delicado.
SMS VI:
¡Ah! ¡ok! Yo ahora mismo estoy en el tren
sin nadie que me ponga a cien...
Ya sabes, así es la vida:
unos foll.... y otros miran.
Y al calvo que tengo al lado, no lo quiero ni regalado.
Lucas Luquitas, lunático con un lunar;
en vista de que la luna lunea tardía
y que Don Lorenzo nos alarga el día
vámonos mañana al parque a patinar.
Estate atento a esto que yo te escribo
pues de perfecta métrica me he servido.
Tre versos de doce sílabas he hecho
más un cuarto pobre y con despecho.
SMS I:
in haber preguntado
algo de tu ropa me he probado.
Y como me ha gustado
te lo he cogido prestado.
Mallas negras y camisa vaquera:
look perfecto para la incipiente primavera.
Cuando estés sola en casa
no te aburra mucho
Mira en internet lo que en el mundo pasa
y cómete un cucurucho.
Un beso, que no rima
y sino, pregúntale a tu prima.
SMS II:
La primavera la sangre altera
así que no vaya mucho de ramera.
Sé un poco delicada y vete tapada.
Mejor que se te vea el monño
que no el co...
Cariño uun beo
que te la den con queso.
SMS III:
Cambiar las sábanas es ya menester.
Si las metes en la lavadora te lo habré de agradecer.
Separa las rojas,
que son una tiñosas.
Y no comas barritas de cereal
que te van a sentar fatal.
Por culpa del ahorro
ahora al baño corro.
¿Escuchas mis tripas sufrir?
¡Y todo por matar al michelín!
SMS IV:
Como sé que me adoras
las pondré en la lavadora.
¿Tú no quería dieta?
Esas barritas son buenas para las tet...
Las eguiremos comprando
para que siga cagan...
y la tripa adelgazando.
SMS V:
No me quieres entender...
He ido al baño a echarlo
pero ha sido del revés.
Vaya, que he vomitado.
Que está malo, muy malo
y yo pienso mucho en tí
y en tu estómago delicado.
SMS VI:
¡Ah! ¡ok! Yo ahora mismo estoy en el tren
sin nadie que me ponga a cien...
Ya sabes, así es la vida:
unos foll.... y otros miran.
Y al calvo que tengo al lado, no lo quiero ni regalado.
lunes, 20 de febrero de 2012
Thane Magazine.
Os dejo una entrevista que me han hecho para la revista digital Thane Magazine de la que fui portada del primer numero.
http://www.thanemagazine.com/issues-web/02/thane-cristina-padovano-interview.html
http://www.thanemagazine.com/issues-web/02/thane-cristina-padovano-interview.html
viernes, 17 de febrero de 2012
Juegos Olímpicos.
He descubierto que un centro comercial puede compararse a la perfección con una jungla. Y que no puedo escribir sobre ello porque me demandarían. Así que a aguantarse, os quedáis con la duda.
El día dos tenía pinta de ser igual de aburrido que el uno pero, por suerte, se nos ocurrió algo a tiempo: ¿Y qué es lo que hicimos si no hay nada que hacer? Las Olimpiadas del Centro Comercial.
Como sabéis los próximos Juegos Olímpicos se celebran en Londres. Durante una hora hora larguísima algunos miserables nos dedicamos a charlar sobre la cantidad de gente que iba a haber en esas fechas, la saturación, la enorme masa de creadores de tapones, turistas y especímenes frikis que vendrían a provocar aglomeraciones en todas partes, subidas de precios, etc. Al final, todos concluimos que las Olimpiadas son una enorme mierda en ese sentido y además aburrida. Y además a todos los presentes que hechamos currículum para trabajar en ellas nos habían rechazado. Así que (a partir de aquí leer a lo "estoy soltando un discurso importante sobre la libertad" a lo película americana, a lo William Wallace, lo que queráis) los trabajadores del centro comercial, en nombre de todos los desgraciados que como nosotros hay por el mundo y que jamás tendrán oportunidad de ver las Olimpiadas ni aunque se celebren en su cada, inauguramos los Juegos Olímpicos del Centro Comercial. Y todo en honor a la grandísima imaginación que nos socorre en tan desesperada situación de aburrimiento. Quedan así, a día dos de enero del 2012, inaugurados los Juegos más estúpidos del universo.
Pues ale, un par de horillas organizándolo todo y... comenzamos por la prueba de velocidad-guarrazo libre consistente en correr por el centro comercial saltando papeleras. Los jodíos eran buenos, y más les valía si no querían que los lanzadores de pérti-escobas (prueba a la que apuntaron todos los encargados de la limpieza) les reventaran de un escobazo. Los dependientes del The Discovery Shop (una tienda para frikis) se lo curraron bastante: sacaron todos los puzzles raritos que tenían y hasta hicieron medallas de papel (patrocinado por los de Paperchase). Aunque me temo que no repartieron ni una porque nadie consiguió siquiera empezar uno de esos maldios puzzles. Los de la juguetería repartieron cuerdas y ale, a ver quién aguantaba más saltando (o a ver quién se estrangulaba antes con ellas).
La prueba que organizaban los de Gap Kids consistía en atarse los cordones de los zapatos y ser el primero en llegar a un punto determinado. Una chorrada, como todo lo demás. Los de Clinton Cards hicieron un concurso de escribir frases cuanto más estúpidas mejor para tarjetas de felicitación (de cualquier cosa: desde cumpleaños a funerales pasando por primeras veces de a saber qué). La tienda de sombreros organizó una competición de mejores imitadores de El Sombrerero y los del H&M se aliaron con los de la cafetería para hacer "tiro de tarta al maniquí".
Como no hay piscina (obviamente, ya me dirés qué pinta) a los de Debenhams se les ocurrió poner bolsas de plástico en la cabeza para medir nuestra capacidad ara aguantar sin respirar. El que más aguantaba ganaba una muestra de perfume o, dependiendo de cómo acabara uno la prueba, podía optar a una de las tarjetas de "feliz funeral" de la prueba de Clinton Cards.
Los de la óptica tuvieron la gran idea de hacernos jugar a los dardos (cortesía de la juguetería) haciéndonos utilizar las gafas de mayor graduación. A los que hacían trampas se les mandaba a la peluquería a que les cortaran un mechón de pelo y a los que ganaban se les daba unas palmaditas en la espalda.
Y así es como paso yo mis días en el trabajo: imaginando gilipolleces y escribiéndolas después.
El día dos tenía pinta de ser igual de aburrido que el uno pero, por suerte, se nos ocurrió algo a tiempo: ¿Y qué es lo que hicimos si no hay nada que hacer? Las Olimpiadas del Centro Comercial.
Como sabéis los próximos Juegos Olímpicos se celebran en Londres. Durante una hora hora larguísima algunos miserables nos dedicamos a charlar sobre la cantidad de gente que iba a haber en esas fechas, la saturación, la enorme masa de creadores de tapones, turistas y especímenes frikis que vendrían a provocar aglomeraciones en todas partes, subidas de precios, etc. Al final, todos concluimos que las Olimpiadas son una enorme mierda en ese sentido y además aburrida. Y además a todos los presentes que hechamos currículum para trabajar en ellas nos habían rechazado. Así que (a partir de aquí leer a lo "estoy soltando un discurso importante sobre la libertad" a lo película americana, a lo William Wallace, lo que queráis) los trabajadores del centro comercial, en nombre de todos los desgraciados que como nosotros hay por el mundo y que jamás tendrán oportunidad de ver las Olimpiadas ni aunque se celebren en su cada, inauguramos los Juegos Olímpicos del Centro Comercial. Y todo en honor a la grandísima imaginación que nos socorre en tan desesperada situación de aburrimiento. Quedan así, a día dos de enero del 2012, inaugurados los Juegos más estúpidos del universo.
Pues ale, un par de horillas organizándolo todo y... comenzamos por la prueba de velocidad-guarrazo libre consistente en correr por el centro comercial saltando papeleras. Los jodíos eran buenos, y más les valía si no querían que los lanzadores de pérti-escobas (prueba a la que apuntaron todos los encargados de la limpieza) les reventaran de un escobazo. Los dependientes del The Discovery Shop (una tienda para frikis) se lo curraron bastante: sacaron todos los puzzles raritos que tenían y hasta hicieron medallas de papel (patrocinado por los de Paperchase). Aunque me temo que no repartieron ni una porque nadie consiguió siquiera empezar uno de esos maldios puzzles. Los de la juguetería repartieron cuerdas y ale, a ver quién aguantaba más saltando (o a ver quién se estrangulaba antes con ellas).
La prueba que organizaban los de Gap Kids consistía en atarse los cordones de los zapatos y ser el primero en llegar a un punto determinado. Una chorrada, como todo lo demás. Los de Clinton Cards hicieron un concurso de escribir frases cuanto más estúpidas mejor para tarjetas de felicitación (de cualquier cosa: desde cumpleaños a funerales pasando por primeras veces de a saber qué). La tienda de sombreros organizó una competición de mejores imitadores de El Sombrerero y los del H&M se aliaron con los de la cafetería para hacer "tiro de tarta al maniquí".
Como no hay piscina (obviamente, ya me dirés qué pinta) a los de Debenhams se les ocurrió poner bolsas de plástico en la cabeza para medir nuestra capacidad ara aguantar sin respirar. El que más aguantaba ganaba una muestra de perfume o, dependiendo de cómo acabara uno la prueba, podía optar a una de las tarjetas de "feliz funeral" de la prueba de Clinton Cards.
Los de la óptica tuvieron la gran idea de hacernos jugar a los dardos (cortesía de la juguetería) haciéndonos utilizar las gafas de mayor graduación. A los que hacían trampas se les mandaba a la peluquería a que les cortaran un mechón de pelo y a los que ganaban se les daba unas palmaditas en la espalda.
Y así es como paso yo mis días en el trabajo: imaginando gilipolleces y escribiéndolas después.
viernes, 10 de febrero de 2012
Sonreír mola.
No leáis esto a menos que seáis adolescentes, sigáis teniendo acné o síndrome de Peter Pan; a menos que sufráis alguna de estas tres afecciones, no os interesa. De hecho va dedicado a una persona en concreto, alguien cercano pero muy lejano a la vez. Sin emabrgo, tal vez a alguien más le pueda servir. Está muy lejos de lo que escribo normalmente. Avisados quedáis.
No puedes borrarte del mundo así como así; de hecho, no puedes. Nadie puede, ten claro esto también. No eres la prolongación de tus padres ni en acto ni en potencia. Tienes que vivir tu vida como tú quieres, no como los demás quieren que la vivas. Eso sí, agradece los consejos (lo cual no significa que los aceptes) y piensa más allá de mañana. Unos te dirán que tienes que vivir el ahora, la vida, y eso es lo que te apetece y lo que “mola”; pero piensa que tienes que construir un mañana para poder vivir allí y que “mole” también.
Te leo aunque no lo sepas o no lo creas y no me gusta lo que escribes. Demasiado tétrico, demasiado oscuro. Parece que buscas que los demás te hagan sonreír (de hecho, lo escribes a gritos) pero, ¿has intentado tú hacerles sonreír a ellos? Tal vez por eso ellos no quieren esforzarse en hacerte reír. Una sonrisa a veces es mejor que cualquier calmante, que cualquier frase, que cualquier acto. Por muy mal que vayan las cosas siempre puede ir a mejor pero tienes que currártelo, hermano. Disfrutar de tu mal no hará que vayas a mejor. A menos que quieras ser un escritor frustrado y bohemio suicida. Cúrratelo y sonríe, verás como todo irá a mejor.
Pd. ¡Preocúpate un poco más por las faltas de ortografía que cuando te leo me sangran los ojos!
Pd. ¡Preocúpate un poco más por las faltas de ortografía que cuando te leo me sangran los ojos!
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