domingo, 7 de octubre de 2012
martes, 25 de septiembre de 2012
365 días.
Llevo un año ya en Londres.
365 días de acumular experiencias, muchas de ellas muy útiles, otras, no
tanto.
Cada minuto pasado con mi amiga
todo-me-sale-bien-a-la-primera me ha enseñado lo que es la amistad y la envidia
sana.
Cada momento con mi amigo el-jugador-de-Quiditch, me ha
enseñado a preocuparme menos y disfrutar más. Y que se puede recuperar una
amistad.
Mi primer currillo aquí me enseñó lo importante que es tener
contactos; y lo que es ser una simple asalariada. El segundo me ha recordado
que hay mucha gente sin trabajo y que tengo que aprender a cambiar pañales.
Cuando vi la cara del alemán mientras escuchábamos un
cuarteto de jazz comprendí lo que la música provoca en la gente. Y por qué la
palabra jazz forma parte de su nombre artístico.
Cuando fui a mi primera rave en Londres y vi el panorama
entendí la música electrónica y aprendí a disfrutarla.
Cuando no llevaba paraguas aprendí a valorar un tener un
tejado bajo el que resguardarme.
Tras pasear por Brick Lane y alrededores comprendí lo que es
el arte.
Cuando me encontré con el que fue mi primer novio comprendí
lo que es hacerse mayor.
Después de que me rompieran el corazón y superarlo,
comprendí lo que es pasar página.
Cuando me convertí en una cara en una pantalla para mi familia,
supe lo que era echar de menos.
Cuando me robaron por tercera vez, aprendí a guardar la
calma.
Cuando no tenía trabajo, aprendí a ahorrar y a valorar más
lo que tenía.
Cuando se me estropeó la caldera en plena ola de frío,
aprendí a valorar el tener agua caliente y calefacción.
Cuando llovía durante dos semanas a diario y no podía salir
a patinar entendí lo que era el amor por un deporte.
Cuando cogí aquélla ola en Newquay entendí porqué todos los
que surfean quieren dejar su trabajo e irse a vivir a la playa.
Cuando vi su cara mientras me enseñaba a coger olas, comprendí que en realidad, a todos nos gusta enseñar, pero solo unos pocos tienen la paciencia para hacerlo.
Cuando me dieron ésa matrícula de honor, aprendí lo
satisfactorio del esfuerzo.
Y después de escribir esto, me doy cuenta de todo lo que me
falta por aprender aún. Así que me quedo en Londres un poco más.
jueves, 20 de septiembre de 2012
lunes, 17 de septiembre de 2012
El gentleman-molonguis.
Cuando nuestras miradas se encontraron por primera vez sentí más bien rechazo hacia él. Ropa skater molonguis, gafas de sol molonguis, amigos molonguis... Yo estaba tranquilamente hablando con otro longboarder y entonces el gentelman-molonguis se me acercó y se puso a hablar conmigo como si nada. Todo lanzado, sin problema, sin pedir permiso, sin presentarse. Al principio me molestó pero lo cierto es que tenía una conversación monlonguis también.
El tío es tan molonguis que tiene su propia tienda de longboard y además surfea. Le gusta la buena música (o sea, la misma que a mí) y es encantador. Así que obviamente, tenía que acceder a tomarme unas pintas con él.
La primera vez que quedamos me llevó a un pub en Camden. Él siempre quería pagar pero yo no soy de esas chicas que se dejan atontar por cualquier getleman-molonguis con algo de dinerillo así que siempre a medias o una él, una yo. Porque yo soy una tía dura y aunque sea estudiante, las cervezas me las pago yo. A día de hoy creo que soy idiota y tendría que haberle dejado pagar todas. Hablamos de cosas molonguis pero sobre todo de skate y surf. Yo me quejaba de que en Londres no se podía patinar porque siempre llueve y surfear obviamente tampoco, y menos aún con el frío que hace en este país. Él me dijo que no me preocupara. ¡Dios, cómo sonó aquello! Ese día perdí mi bufanda favorita y casi las bragas. Imagináos un "Don't worry" con acento muy inglés y voz tirando a grave y rasgadilla mientras que te tocan ligeramente un hombro y te miran directo a los ojos; y acto seguido la promesa de que en menos de dos semanas "estarás conmigo en el agua sin pasar frío". Natural que me descojonara. Luego pensé que estando muerta en el agua no sentiría frío y me dió un poco de "yu-yu".
En estas cosas he perdido por completo la ingeuidad y obviamente no me tragué nada de lo que me dijo. Varios días después me manda un mensaje y me dice que coja un bikini y una toalla y vaya a tal dirección a tal hora. No sabía si descojonarme, acojonarme, acongojarme o descongojonarme, que es todo a la vez. Opté por seguir sus indicaciones y dejarme de palabros y ¡sorpresa! me llevó a una ola estática en medio de Londres. Me cerró el pico (ya no podía quejarme de la imposibilidad de surfear en Londres) y pagó él, así que puedo decir que fue divertido. Nah, fue divertidísimo. Pero la tarde no acabó ahí. Después de la acción, un poco de calma en un restaurante japonés porque no sólo le encanta en sushi, sino que además sabía que el niguiri de salmón es mi favorito. Bestial.
A la semana siguiente me llega un mensaje suyo e igual que la semana anterior, me dice un lugar y una hora. Mornington Crescent a las19'30. El tío se lo tiene tan creído que ni me pregunta si estoy libre; simplemente me dice lo que tengo que hacer y cuando. Y yo, que pierdo las bufandas pues le sigo el rollo. ¿Me llevará a cenar? no, este tipo es más original que eso.¿Cine? No es idiota, sabe que sin subtítulos no me voy a enterar de nada. Tras veinte minutos de viaje pensando qué será, será... y con las expectativas por las nubes, cuando llego allí, me lleva a un pub. ¿¡Un pub!? ¿¡En serio!? Después de una ola estática y adivinar mi comida favorita no puedes llevarme a un pub. Ingenua...
Sin emabrgo, cuando aún no nos habíamos acabado las bebidas dice "es el momento". Estilo película americana, en serio, no he flipado tanto en mi vida ¡Sabía que tenía que haber algo más! Y efectivamente, lo hubo: dos entradas para el concierto de Xavier Rudd, uno de mis artistas favoritos, en Koko. Tela.
Y seguimos porque estos gentleman molonguis no se cansan nunca. Una noche tranquila de skate y Baigels (esa vez digamos que me tocaba organizar a mí... me salió un poco mal porque yo soy una pobre estudiante, no me llega ni para una pinta entera pero la conversación mologuis lo salva todo). Gracias a una amiga, Bea, conseguimos entradas gratis para Boardmasters festival, en Newquay. Musicón y playa soleada, no pudo haber sido mejor. Además éramos VIP (sigo sin creérmelo) que yo insistía en decirlo tal cual, como en español /vip/ en lugar de decirlo en inglés /vi ai pi/. Me parece una gilipollez tener una abreviatura como esa si vas a decir los nombres de las letras y casi tardas lo mismo que en decir las tres palabras originales; pero los angloparlantes son así, hay que aceptarlos como son. El gentleman-molonguis se llevó la tabla de surf así que yo tuve clases de surf gratis. Me dijo que soy su primera alumna y que no tenía pensado enseñar a nadie, pero que por mi cara de emoción cuando pillo una ola merece la pena. Y yo haciéndome la dura, sujetándome la bufanda, mientras las olas me empujan para un lado, para otro, la tabla se pone en medio y claro, resulta imposible estar a menos de un metro de distancia. Soy una crack.
De nuevo tarde tranquila en Brick Lane, un poco de patineta y... la promesa de que me va a llevar a surfear.Ya sabéis, voz rasgadilla y grave y tal... y un tío que al vernos saca una guitarra y se pone a cantar una canción de amor no empalagosa.Todavía no me lo creo. Aunque la promesa sí me la creí esta vez y además se lo pongo hasta fácil: hago que me envíen el neopreno y alguna otra cosilla desde España. El viernes pasado (sí, sí, hace tres días) me llega por la mañana. Y yo, con toda la emoción del mundo le mando diez mensajes diciendo "vamos a surfear". Y me contesta que vale. ¿¡Cómo que vale!? ¿Cómo es posible que un tío con un trabajo, más su propia tienda de longboard y responsabilidades, etc. pueda decir sí a improvisar un plan para ir a surfear ese mismo día? Pues no pasa sólo en las películas, que lo sepáis. O mi vida se está convirtiend en una comedia romántica o este tío no es de verdad. El tío molonguis llama a tres de sus amigos también molonguis que se unen al plan y nos vamos todos a Newquay. Sol, playa y un frío de pelotas, pero me lo he pasado genial.
Y esperad, que todavía hay más. El gentleman-molonguis me lleva a casa por la noche. Por supuesto me ofrece su ayuda para subir las cosas pero yo, que soy una tía dura le digo que no hace falta (aunque lo cierto es que casi me mato por las escaleras subiendo con un skimboard, la reflex, dos mochilones, la bolsa con la ropa mojada, unas chanclas medio rotas...). Entro en casa y me encuentro una carta para mí. Es una revista, Kitegirl; la revista en la que salgo anunciando la tienda de longboard del gentleman-molonguis. Creo que me ha regalado una suscripción. Me duele la cara de reírme.
Cuidado con estos especímenes de gentleman. Desgracian la vida amorosa del planeta en menos de dos citas. Después de ellos, nosotras nos volvemos unas inconformistas y nada nos parece que esté a la altura; a ellos les deja el listón demasiado alto. Los gentleman-molonguis crean una sociedad de solteros frustrados a su alrededor. No dejéis que os convenzan o vuestra vida amorosa será una mierda a menos que acabéis con ellos, en cualquier sentido de la frase.
sábado, 15 de septiembre de 2012
miércoles, 12 de septiembre de 2012
Lecciones del verano.
De este verano he sacado una importante lección: Si una teta tiene que asomarte, que sea por el escote y no por el sobaco.
miércoles, 5 de septiembre de 2012
Foros de la UNED.
Visto en el foro de la UNED:
- Hola! ¿alguien más encuentra a Garcilaso insoportable o es cosa mía? me supera...lo intento, pero me supera...
- Me parece que no te enteras de la misa la media...Garcilaso es uno de los autores más exquisitos que ha podido dar las letras castellanas. Si no te emociona el soneto V ESPERO QUE NO TE REPRODUZCAS. En fin, tú sigue comiento en McDonals y déjanos el Bulli para los que sabemos.
- Permita su eminencia que me recomponga, casi me muero de la risa al verle perder los papeles sin conocerme de nada, encantando de que me odie, le dejo en su nube de cultura, me voy a mi cloaca de ignorancia...JA!
- Hola! ¿alguien más encuentra a Garcilaso insoportable o es cosa mía? me supera...lo intento, pero me supera...
- Me parece que no te enteras de la misa la media...Garcilaso es uno de los autores más exquisitos que ha podido dar las letras castellanas. Si no te emociona el soneto V ESPERO QUE NO TE REPRODUZCAS. En fin, tú sigue comiento en McDonals y déjanos el Bulli para los que sabemos.
- Permita su eminencia que me recomponga, casi me muero de la risa al verle perder los papeles sin conocerme de nada, encantando de que me odie, le dejo en su nube de cultura, me voy a mi cloaca de ignorancia...JA!
jueves, 30 de agosto de 2012
lunes, 27 de agosto de 2012
Pa' haberme matao'.
Aquí estamos, invetando cosas nuevas. No probéis esto en casa y menos sin casco. Los picos de las mesas son muy peligrosos.
martes, 21 de agosto de 2012
Periodismo también es hablar con propiedad.
Cuando Ana Pastor escribe en twitter: "He sido cesada de #losdesayunosdetve. Orgullosa del trabajo de TODO el equipo. Día triste pero hoy más que nunca sigo creyendo en el periodismo" a mí se me cae el alma a los pies y me da pena el periodismo.
Querida Ana:
Creía que tú eras de las mejores pero menuda decepción me he llevado al leer ese twit. Eres tú la que ha CESADO de hablar con propiedad así que ellos te han DESTITUÍDO.
lunes, 20 de agosto de 2012
Por poco no soy joven.
Tengo la suerte de ser una de esas personas que aparentan menos edad de la que tienen. Pero un par de situaciones en los últimos días me han hecho sentir mayor.
Primera:
Boardmasters festival. Un festival de tablas como bien podéis deducir por el nombre. No de tablas de planchar ni de tablas de tablao, sino de tablas de surf, skate. Un PEDAZO DE FESTIVAL con todas las letras (siempre), musicón, surf, skate, bmx, playa, olitas...
Momentazo en el escenario Marley. Con ése nombre ya os podéis imaginar de qué iba la cosa y a qué olía. El DJ pregunta:
- ¿Cuántos de vosotros nacieron en los 60?
- Yeah! (contestan dos gatos)
- ¿Cuántos de vosotros nacieron en los 70?
- Yeah! (contestan cuatro)
- ¿Cuántos de vosotros nacieron en los 80?
- Yeah yeah! (contestamos un puñado)
- ¿Cuántos de vosotros nacisteis en los 90?
- Yeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh UUUUUUUUUUUUUUUUUUaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRgggggggggggggggggggggggggggghhhhhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Hay que joderse.
Segunda:
Una tranquila mañana soleada en el autobus. Un señor de unos 60 y seguidor de cierta creencia religiosa me pregunta: "¿Tienes dinero?" A lo que yo, orgullosa de mis orígenes le contesto alto y claro NO. "¿Estás casada?" NO , le digo, con cara de estar mosqueándome. "¿Hijos?" ¡No!. "¿Cuántos años tienes?". Cuando le contesto con mi edad su cara se transforma en algo entre la sorpresa y el mayor de los terrores y me dice: Más vale que encuentres un novio antes de que tte hagas fea e inútil.
Hay que joderse. Y matar a ese hombre.
martes, 14 de agosto de 2012
viernes, 10 de agosto de 2012
martes, 31 de julio de 2012
Al lado de las Olimpiadas (y no detrás): 182 detenidos en la Critical Mass.
El viernes pasado fui a Critical Mass como casi todos los meses, pero esta vez fue muy diferente porque 182 de los participantes acabaron detenidos. Para el que no sepa lo que es, NO ES UNA ORGANIZACIÓN NI CAMPAÑA EN CONCRETO, sino una oportunidad para ciclistas y skaters para juntarse y marchar por las calles de Londres. Hay distintas ideas en la marcha: lucha por mejora de las condiciones de los ciclistas, promoción del transporte limpio, reclamación de un espacio público para los ciclistas... Otros solo vienen por diversión, por ser un poco desobedientes y rebeldes y otros porque simplemente les gusta pasear con más gente por Londres. Critical Mass ocurre cada último viernes del mes y se lleva convocando desde hace dieciocho años por todo el mundo.
Casualmente, la del viernes pasado coincidió con la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos. Se conovocó igual que cada mes, sin un líder que nos llame, ni nada parecido, a las 18'00 en Waterloo; sin un recorrido premeditado, como siempre con intención de improvisar: "Don't follow leaders" (no sigas a los líderes) es el lema de este evento, así que efectivamente, no hay ruta. No se trataba en absoluto, de una protesta contra el militarismo de las Olimpiadas; para eso había otra manifestación a la que unirse. Aún así, se decidió poner las cosas muy difíciles a Critical Mass.
Todo comienza en el punto de encuentro. Varios policías nos reparten panfletos avisando de que no podemos cruzar el río, debemos quedarnos en el sur. A la vez, otras personas, no sé aún si ajenas o no a Critical Mass, nos dan unas tarjetas explicándonos por qué no pueden detenernos y cómo deberíamos actuar en caso de que ocurra. En Twitter empiezan a aparecer comentarios sobre la situación: "policía trata de impedir Critical Mass", "somos griegos y vivimos en China", "El servicio policial en la no-protesta. Ya no tenemos más derechos. Esto es el final".
Salimos de Waterloo y tratamos de cruzar el río. Nos cortan las calles. Yo y otros tantos ingenuos que andábamos por allí creímos que se debía a las Olimpiadas y que los coches de policía nada tenían que ver con nosotros. Llegamos a London Bridge y no nos dejan cruzar. Varios furgones cortaban el tráfico hacia el Norte a la vez que trataban de despejarnos para que un coche pudiera pasar al Sur. Un coche en el que iba David Beckham, que trataba de llegar al barco que le llevaría a la ceremonia de inauguración de las Olimpiadas. Ahí estábamos, al sur del río haciendo lo que hacemos todos los meses. Pero tratándose de un famoso hay que tomar medidas, así que la policía no tuvo problemas en utilizar la violencia y arrollar a todos los ciclistas que cortaban el paso al coche del futbolista. No conseguimos cruzar y en este punto, el grupo de unas 400 o 500 personas se separa en otros más pequeños. Algunos van hacia el Sur, otros al Oeste, otros no lo sé... yo me quedo en el puente. Escucho una charla amena entre un skater y un policía sobre el uso de longboards y bicicletas en carretera, seguridad, luces, etc. La típica charla, vaya. Supongo que ser borde y poner cara de enfado forma parte de su trabajo; su última frase fue: "Espero que no sea yo el que tenga que acudir cuando tengas un accidente en carretera con el longboard" "Yo también lo espero".
Los que quedábamos en London Bridge formamos un grupo bastante numeroso y empezamos a movernos hacia el Este. Y he aquí el primer gran incidente: el spray de pimienta que la policia utilizó contra un hombre en silla de ruedas.
El grupo continua y llega al tunel de Rotherhite: por fin un modo de ir al Norte. Un helicóptero nos vigila y ve cómo doscientas personas entran en el túnel. Hacia el final de este, pero antes de la salida, hay unas escaleras que nos llevan al exterior. El helicópetro, obviamente, no ve salir a nadie del túnel. Vía libre para movernos un rato más a nuestras anchas. (Aún así, me parece increíble que un helicóptero sea capaz de perder a un grupo de doscientas personas).
Parece que tiramos hacia el Este, hacia el estadio. Oigo a algún compañero que dice que la policía nos está siguiendo; parece que la cosa se pone seria. De pronto nos encontramos con otro grupo. Llegamos al parking de la estación de Stratford, el estadio está justo ahí. En algún momento la Critical Mass acaba en un cul-de-sac. El grupo da la vuelta para salir de allí pero la policía les bloquea la salida y forma un cordón a su alrededor arrestando a todo el que intenta salir de él.
Por lo visto, este grupo de ciclistas no fue el único al que se detuvo. Hubo arrestos en todos los pequeños grupos que se formaron al principio, e incluso se retuvo a menores. Pasadas las 22'00h la policía comenzó a apilar las bicis dentro de autobuses y uno por uno los arrestados fueron fotografiados y esposados. Luego se les leyeron sus derechos y les fueron metiendo en los los típicos autobuses rojos de Londres. Cada uno de los arrestados tenía su propio policía a su lado (¿no es excesivo?). El primer autobús parte hacia Charing Cross. Una hora más tarde, al fin, la policía reparte botellas de agua pero durante tres horas nadie ha podido pisar un servicio. Señores entrados en años, llorando por no mojarse los pantalones en público. El Inspector llega al autobús y dice que va a solucionar el problema con el baño: los detenidos pueden ir uno por uno pero con el policía que les acompaña vigilando. Hasta aquí más o menos bien; el problema llega cuando otros dos autobuses llegan igual de llenos, a Charing Cross. Unas 60 personas utilizando un solo servicio. Desde las 23'25h que los autobuses llegan a allí, hasta las 02'45 de la mañana todos siguen en los autobuses esperando a ser procesados. Durante todo ese tiempo, nadie tuvo permiso de utilizar el teléfono para contactar e informar a familiares o amigos. A parte del menor de edad retenido, ocurrió que en doce horas no se ofreció algo de comer porque "¿acaso no cenaste antes de ir a tu protesta?" (ésta fue la respuesta de un policía ya en la estación a uno de los detenidos; recuerdo que en este país se cena a las entre las 17'00 y las 19'00 de la tarde y que Critical Mass NO ES UNA PROTESTA). Las bicicletas que de apilaron en uno de los autobuses no llegaron a Charing Cross (o a Sutton, otra de las comisarías donde se llevaron a más arrestados) así que a eso de las 10'00 de la mañana,182 personas tuvieron que buscarse la manera de viajar a Charlton a por ellas. Sólo cuatro de los detenidos con cargos, aún no sé la razón.
Aquí el video de uno de los skaters que fue detenido. Es musulmán y pide agua porque debido al Ramadán, lleva 19 horas sin beber ni comer. Dice que nadie le ha leído sus derechos.
No voy a dar una charla sobre libertad o represión. No me interesa. Efectivamente, se nos dijo que no fuesemos al Norte e hicimos caso omiso y a la vez, la acción policial fue excesiva. Pero, ¿hasta qué punto está bien hacer o no caso de lo que se nos dice que debemos o no hacer? ¿Sabía todo el mundo que no podíamos ir hacia el Norte? (Yo misma, no me enteré de esto hasta tarde, supongo que el idioma tendrá algo que ver). Entiendo a la perfección que la policía tuviera que actuar ante una masa de cientos de personas que se acercaban al estadio; puede ser peligroso. Pero por otra parte, sabían que estaríamos ahí, igual que hemos estado desde hace dieciocho años cada último viernes del mes. Nadie quiso ir hacia Stratford hasta que nos lo prohibieron, aunque por otra parte, se supone que no somos unos rebeldes. De haber cortado el tráfico en el Norte habríamos hecho no sólo que David no llegase a tiempo, sino que muchos otros que habían pagado un dineral por ver la ceremonia tampoco llegaran y pediesen su dinero. Pero si nos dejan circular igual que al resto de vehículos, no tendríamos necesidad de estorbar como hemos hecho.
jueves, 12 de julio de 2012
"Esto es cultura"
Me cuentan desde Madrid que los medios de comunicación no están difundiendo lo ocurrido estos días en la capital tanto como nos gustaría o deberían. Bueno pues aquí mi pequeña aportación desde el mundo del patín.
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