lunes, 18 de enero de 2010

Un poquito sobre mí, pequeñas cosas que merecen mención o el inicio de una posible biografía.

Entre nieblas y brumas propias de un gélido invierno de la Emilia Romagna nací en Bologna el 3 de febrero de 1989, recibiendo bautismo pocos días después en la pedanía denominada Calderino di Monte San Pietro donde pasé los primeros meses de vida, llevándome prendido para siempre el amor por el parmesano regiano que dio el sabor a mis primeras papillas, y quién sabe si el amor por la ardua tarea educativa en la que tiene renombre la ciudad de Bologna. Emiliana soy de nacimiento que no de “raza”, pues mis ancestros son burgaleses, madrileños y – ojo - “ssichilianos” , si bien estos últimos no son contrariamente a lo que podría pensarse mafiosi, sino profesores que durante dos generaciones (abuela y bisabuela) han servido en el Liceo Italiano a la noble tarea educativa.

La vida y la "fuerza" castellana de la rama burgalesa de mi familia ganó en la pugna por mi futuro escolar en favor del modelo educativo salesiano, y así cuando me trasladé a Madrid en vez de "parlare" con artistas en el Liceo Italiano, estudié en un Colegio Salesiano, en el que contrariamente también a lo que se pudiera pensar (lo digo por los recalcitrantes ideólogos de la progresía y arte sin religión) además de conocimiento también pude dar rienda a mis aficiones artísticas, pisando frecuentemente el escenario del teatro de mi querido “cole”, exponiendo los conocimientos técnicos y artísticos que adquirí en la Escuela Profesional de Danza.

O mi vida es muy corta, o poco la he aprovechado hasta hoy a nivel educativo, porque no recuerdo nada más que merezca mención, a no ser que valore la personita autodidacta que llevo dentro, que vibra con la música, la pintura y la literatura, o que cuente lo divinamente que me fue en Irlanda….Pero como me gustan las “pequeñas reseñas” aquí se acaba la historia, quién sabe como continuará....
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