sábado, 19 de junio de 2010

No sé ni cómo titularlo...

Ya os hable del japonés que me encanta. El otro día ÉlMismoPeroMío se dignó a invitarme -si, eso cuando paga él...- y yo, claro encantada. Hasta que llegó el postre, claro. Á él le gusta el helado derretido y como estábamos sentados justo debajo del aire acondicionado -en Madrid, ése día de lluvia torrencial y un frío que no te cagas por que aquéllo no da de sí de lo congelao que está- el helado no cambiaba de estado. Él se empezaba a impacientar porque quería comérselo ya ya ya. Entonces yo, como novia excelente y atenta que soy trato de distraerle hasta que el helado esté en su punto:

- Gordo, podemos conversar mientras el helado se derrite... (Le llamo gordo con tono cariñoso... pero en realidad intento hacer mella psicológicamente aunque eso sí, de forma suave y discreta, para que se cuide un poco, creo que se llama manipulación sugestiva)
- Yo no quiero hablar contigo.

Yo pongo cara de lja@shkKqí8QRX (ni smile de pago podría describir mi cara en ese momento)

- Tú no has querido follar conmigo, yo no quiero hablar contigo.

Auch...Creo que se nos jodió el postre a los dos... bueno, joder joder no creo que sea la palabra....
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