lunes, 4 de abril de 2011

Me equivoqué de hobby...

La gente que me rodea dice que pienso como un hombre. Bueno, si exceptuamos esos momentos en los que pienso en ropa, zapatos, cremas, etc. es posible.

De pequeña jugaba solo con chicos. No le caía bien a la chicas porque no me gustaba jugar a "las mamás y lo papás". No sabía hacer de madre (ni me gustaba) y jugar a ser hijo lo hacía las 24 horas el día, así que para mí no tenía ningún sentido. Mis propuestas de juegos como "somos tigres y vamos a cazar" o "escondite" no tuvieron éxito. Así que me pasé al fútbol, que no me disgustaba del todo.

Hasta los 12 años jugaba con los chicos. Era uno más. Me daban codazos, me hacían faltas y los veteranos no sólo me pasaban el balón sino que convencía a los nuevos de que lo hicieran. No les importaba jugar conmigo puesto que sabían que no les iba a preguntar si les gustaba Mengana o Fulana. Todo era perfecto y maravilloso hasta que mi balón marca "la patata" fue sustituído por los balones de Mengana y Fulana que en sexto curso empezaron a adquirir mayor popularidad.
En algún momento dejaron de querer jugar al fútbol. De querer pasarme el balón pasaron a querer jugar con mis balones. Bueno, eso es lo que diría si los hubiera tenido. Así que pasé a un segundo plano. Luego llegaron las demás chicas y pasé a un tercer plano. Luego me convertí en una margi y casi nadie me dirigía la palabra.

Y bueno, una desarrolló y esas cosas... pero cuando una adquiere en el colegio la fama de fea y la posición de margi ya no hay nada que hacer.

La cosa parece que cambió cuando llegué a la universidad. Estudiadno educación física me enontré con chicas que como yo, querían jugar al fútbol. Pero el problema era que ellas jugaban en equipazos ya fuera de fútbol como de baloncesto o de sabe Dios qué... Y encima estaban más buenas que yo. Joder, otra vez no... pero encima peor. Lo único que se me daba bien eran los ejercicos de flexibilidad lo cual no me dejaba tampoco en buena posición (literalmente).

Así que me puse a hacer skate. Y no se me dio bien. Me cambié al long. Y no soy especialmente buena, de hecho soy bastante patética... me falta ser más bestia y vestir más "cool".
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