domingo, 14 de marzo de 2010

Mi foto perdida.

Acabo de recordar una anécdota curiosa de hace unos cuatro o cinco años. Yo no era más que una adolescente sin acné pero con mucha tontería y un pavo tan grande en la cabeza que tenía vida propia.
Paseando por Granada con una amiga y una prima se nos acercaron tres guiris con sus sandalias y calcetines aunque muy fashion. Uno de ellos iba cargado con una cámara de fotos tan grande como las tetas que por entonces me hubiera gustado tener. También llevada un trípode pero evidentemente solo me fijé en la cámara.
La mujer guiri nos preguntó si nos importaba que nos hiciese una foto no sin antes comentar que era un fotógrafo muy famoso. La respuesta era obvia, si, of course, por supuesto, cómo no, yes, yes, yes....
No recuerdo exactamente en qué parte de Granada estábamos, pero sí el fondo de la foto. Una tienda cerrada con la puerta llena de graffitis. Unas ancianitas que había por allí empezaron a gritar: "¡Niña! que no te haga la foto ahí que eso é' mu' feo!" Yo ni me moví del sitio donde me colocó el fotógrafo pero mi amiga le dió la razón a las señoras y empezó a quejarse. Los pobres guiris no entendían nada de lo que mi amiga les decía y nosotras con nuestro cutre-inglés tampoco les entendíamos a ellos.
Después de un buien rato de escándalo, quejas, "oh my god", "pero por Dió" etc., mi amiga accedió a ponerse en su lugar y dejarse hacer la foto de una puta vez.

Pobre fotógrafo.

Y ahora que me acuerdo de esto me arrepiento no haberle preguntado a ese fotógrafo al menos su nombre. A lo mejor mi cara ha estado expuesta en una galería de arte londinense y no lo sé. A lo mejor mi look de aquélla época ha sido criticado y no he tenido oportunidad de defenderme alegando mi ataque de locura transitoria por el viaje y las hormonas adolescentes.

A lo mejor era Scott Schuman y le gustó nuestro look. Tal vez mi foto haya estado colgado en The Sartorialist o algo parecido y no lo sé. Una pena.....
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