lunes, 26 de abril de 2010

Sin plan.

Un fin de semana tranquilo. Sin fiestas, sin modelitos, sin nada. Sólo una peli y mi mayor vicio, las revistas.

Pero como no había mucho que hacer (ni ganas) y la vida social nunca hay que dejarla de lado por completo hice unas cuantas llamadas. La mayor parte de los amigos a los que llamé tenían un super plan para el fin de semana con algún súper amigo, en algún súper garito con un súper modelito. Hubo un plan que era tan "súper" que a una se le quitaron las ganas de aprovechar el tiempo haciendo nada y le vinieron las ganas de salir.

- Oye no te ofendas pero no creo que al sitio al que voy te dejen entrar
Sería la primera vez, pienso.  - ¿De qué me tengo que disfrazar?
- De hombre.
¿Cómo? - ¿Desde cuándo eres gay?
- No soy gay, boba. Es que Manolo (este no es su verdadero nombre, obviamente, un gay nunca se llamará Manolo, en todo caso Manu y aún así dudo que este sea un nombre típico suyo, pero esto es otro tema que no viene del todo a cuento, o al menos eso creo) acaba de salir del armario y vamos a sacarle para que vaya conociendo su nuevo ambiente.
- Am, vale. Que lo paséis bien.
¿No es de película? Esto parece el guión de una película americana. (Voz en off de hombre, profunda, con una entonación cojonuda) Un grupo de amigos. Uno de ellos tiene un secreto. Es gay. Entonces él sale del armario, cuenta su gran secreto y sus amigos deciden sacarle para que vaya aprendiendo. El resto de la película consistiría en la noche que el grupito pasa en el ambiente gay, por supuesto dos se enrrollan, otros dos acaban en comisaría, el súper macarra homófobo al que les ha costado convencer de ir se cree que ha ligado con las dos únicas tías buenorras del bar, dos pedazo de tiarronas tan altas en posición vertical como en horizontal, característica que mira tú, el homófobo no descubre hasta el final de película, eso sí, todo con mucha gracia y buen humor, ¿eh?. Ah, por cierto  el recién salido del armario vive una maravillosa historia romántica que incluye amor platónico y pelea entre hombretonas.

Total que ya me han entrado ganas de salir. Hay que buscarse un plan. Llamo a Amiga1. No puede, está enferma -normal si trabajas en un hospital, seguro que allí te contagias todo-. Llamo a Amiga2 (la revienta-relaciones) no puede, tiene -por supuesto- plan con su novio. Llamo a Amiga3. No puede porque ha quedado con sus amigas de los blogs de moda para prepararse para el día siguiente la jornada de los blogs de moda del museo del traje, bla bla bla. Llamo a Amigo1 no puede, trabaja. Llamo a Amigo2. No puede, se va a la exposición de fotografía de un amigo suyo -que hasta el momento en que lo llamé jamás lo había mencionado, por cierto-. Llamo a mi vecino -sí ese del que os hablé el otro día- se va a hacer de modelo para un estudiante de bellas artes.

Decido no llamar más.

¿Por qué parece que soy la única persona en el planeta sin amigos gays, diseñadores, fotógrafos, pintores, o con un novio al que le guste la juerga más que a mí? Parece que estoy fuera de onda por completo...
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