Salgo de fiesta por Londres y veo a esas muchachas con esas... bragas altas y carnes enrojecidas bajo la nieve y me viene a la mente esa frase de... ¿cómo era? "La culpa es de las hormonas, que las visten como putas". Ojo, que yo soy de las de "llaves, móvil, dinero, dignidad... bueno, eso lo puedo dejar en casa" y me voy de juerga.
Eso y que mi jefa se pasa, literalmente, "la igualdad de condiciones y oportunidades por el forro". Que la ley dice que los hombres no cambian pañales. Y yo digo que todo está en El Quijote, en la Constitución no hay nada.
Buen fin de semana.
Mientras bebo café
viernes, 22 de marzo de 2013
jueves, 21 de marzo de 2013
Escalera.
Escalón número dieciséis. La última vez que hablé con él sobre los escalones en una relación él estaba en el 15, yo en el...7.
Los escalones no son los mismos para nuestras respectivas listas pero hay veinte, eso seguro. Y de pronto me encuentro en el dieciséis. Me ha pillado desprevenida, perdida y confundida y me ha dejado anonadada, ojiplática y boquiabierta. Pero parece bueno, así que bienvenido sea.
Me voy a vivir a Hackney. Voy a tener un espacio para pintar, editar, hacer música... y un skatepark en el salón de mi casa. Eso sí, voy a compartir habitación; con el señorito del dieciséis. Porque El Alemán es desde hoy el-del-dieciséis. Y yo encantada.
Londres me ha puteado hasta decir basta. Pero ahora tengo trabajo de lo mío, soy totalmente independiente y voy a vivir con alguien que me quiere. Sigo odiando viajar largo y... iba a decir "tendido" pero con la aglomeración aquí en el metro una no se puede "tender" sólo "compactarse"; no soporto el frío, ni me gusta la comida (aunque gracias a eso, no me ha quedado otra que aprender a cocinar) y me ponen enferma los desconsiderados que se tiran a las vías en hora punta. La lluvia es continua y terrible y dirante 6 meses vivo prácticamente sin ver la luz del día. Pero estoy en el escalón dieciséis, una cosa que jamás pensé que llegaría a querer.
Ahora me paso las horas en la web del gigante sueco que vende muebles con nombres extraños y compro revistas de decoración. Así que de momento no tengo tiempo para el humor. Ea. Un momento bastante importante de mi vida, pero yo me despido con un "ea", como si nada.
domingo, 10 de febrero de 2013
Equipo E.
En 2013, un comando compuesto por ocho de los mejores hombres de España, fueron enviados al paro por un delito que no habían cometido. No tardaron en fugarse del país en el que se encontraban recluídos. Hoy, buscados todavía por el gobierno, sobreviven en Londres como limpiadores de váteres. Si tiene usted algún problema con las tuberías de su baño y se los encuentra, quizá pueda contratarlos…
Ellos son:
Almu la madrileña. Se las comerá dobladas para cazar a algún John. Nunca dudéis de sus dotes mamadores, pues estaríais cometiendo un error.
Roger el català. Será el cool del grupo, pues nacido en el barcelonés barrio de Gràcia ya está sobradamente entrenado en aquello de respirar un ambiente y cultura progre y sionista, que es lo que nuestros amigos anhelan en la nueva city.
Manolo er andalú. Será imprescindible financieramente, pues él sabrá cómo conseguir pagas y ayudas del Gobierno. Se mueve como pez en el agua.
Gorka el vasco. Será el M.A, el ninja, el que repartirá natas siempre que sea necesario ante los blancacos. Coño, Blas de Lezo, mira qué bien me lo ponéis. Blas de Lezo en Cartagena de Indias. Pues así.
Juanillo el canario. Será el moñas del grupo. ¿Cómo cojones va a existir un comando en Londres sin un moñas?. ¿Cómo cojones no va a ser canario?. No solo porque canario y moñas sean sinónimos, sino porque ellas las canarias siempre gustan de ser las reinonas de las caravanas gaylords esas de los carnavales.
Javito el gallego. Será el cocinero del grupo, que cocinará lo que ha robado por ahí...:
Joni el murciano... un as de la navaja.
Perica de la Rioja. Nada. Será un ser invisible. El riojano no tiene personalidad, nadie sabe nada de La Rioja salvo lo del vino, nadie conoció nunca a un riojano, nadie sabe cómo se llama el actual Presidente de La Rioja o cualquier otro. En realidad no deben ser más que un mito, una mentira. Por eso Perica de la Rioja es invisible y por eso puede llegar a serle tan útil a Joni el murciano cuando se meta por las casas.
jueves, 27 de diciembre de 2012
viernes, 23 de noviembre de 2012
domingo, 18 de noviembre de 2012
Cámaras no.
Desde que sé que Londres está llena de cámaras, vivo con miedo de encontrarme en un video "longboard fail compilation" en youtube.
martes, 6 de noviembre de 2012
lunes, 5 de noviembre de 2012
viernes, 12 de octubre de 2012
jueves, 11 de octubre de 2012
Londres me vuelve loca.
Hoy he redefinido dos de mis teorías:
Aquello de "por lo menos me ha dicho la verdad" es una mierda como una catedral. Utilizar eso para excusar a alguien o excusarse a uno mismo es una memez. Las verdades duelen, a veces más que las metiras. Por eso que a algunos nos gusten tanto los mundos de "yuppie". Y sólo porque te digan la verdad, no merecen el perdón.
Creo en la existencia de un "amor de mi vida" y un "hombre de mi vida". Aún no sé quiénes son (probablemente no lo sabré hasta que muera, lo cual plantea si algún día de verdad lo sabré), pero dudo que vayan a ser la misma persona. Muchos pensarán que los más afortunado será tener a los dos en uno. Yo prefiero disfrutar al máximo de cada uno de ellos en su adecuada etapa en la vida, mi vida.
Y un refrán que hoy me ha venido a la cabeza:
Más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer (¿o no?).
Aquello de "por lo menos me ha dicho la verdad" es una mierda como una catedral. Utilizar eso para excusar a alguien o excusarse a uno mismo es una memez. Las verdades duelen, a veces más que las metiras. Por eso que a algunos nos gusten tanto los mundos de "yuppie". Y sólo porque te digan la verdad, no merecen el perdón.
Creo en la existencia de un "amor de mi vida" y un "hombre de mi vida". Aún no sé quiénes son (probablemente no lo sabré hasta que muera, lo cual plantea si algún día de verdad lo sabré), pero dudo que vayan a ser la misma persona. Muchos pensarán que los más afortunado será tener a los dos en uno. Yo prefiero disfrutar al máximo de cada uno de ellos en su adecuada etapa en la vida, mi vida.
Y un refrán que hoy me ha venido a la cabeza:
Más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer (¿o no?).
martes, 9 de octubre de 2012
lunes, 8 de octubre de 2012
No sun? No problem.
¿Cómo? ¿Que llueve?
¡Jajaja! Me río yo de la lluvia...
Nos vamos a casa del alemán.
Nos montamos una mini ramp...
Y punto.
domingo, 7 de octubre de 2012
martes, 25 de septiembre de 2012
365 días.
Llevo un año ya en Londres.
365 días de acumular experiencias, muchas de ellas muy útiles, otras, no
tanto.
Cada minuto pasado con mi amiga
todo-me-sale-bien-a-la-primera me ha enseñado lo que es la amistad y la envidia
sana.
Cada momento con mi amigo el-jugador-de-Quiditch, me ha
enseñado a preocuparme menos y disfrutar más. Y que se puede recuperar una
amistad.
Mi primer currillo aquí me enseñó lo importante que es tener
contactos; y lo que es ser una simple asalariada. El segundo me ha recordado
que hay mucha gente sin trabajo y que tengo que aprender a cambiar pañales.
Cuando vi la cara del alemán mientras escuchábamos un
cuarteto de jazz comprendí lo que la música provoca en la gente. Y por qué la
palabra jazz forma parte de su nombre artístico.
Cuando fui a mi primera rave en Londres y vi el panorama
entendí la música electrónica y aprendí a disfrutarla.
Cuando no llevaba paraguas aprendí a valorar un tener un
tejado bajo el que resguardarme.
Tras pasear por Brick Lane y alrededores comprendí lo que es
el arte.
Cuando me encontré con el que fue mi primer novio comprendí
lo que es hacerse mayor.
Después de que me rompieran el corazón y superarlo,
comprendí lo que es pasar página.
Cuando me convertí en una cara en una pantalla para mi familia,
supe lo que era echar de menos.
Cuando me robaron por tercera vez, aprendí a guardar la
calma.
Cuando no tenía trabajo, aprendí a ahorrar y a valorar más
lo que tenía.
Cuando se me estropeó la caldera en plena ola de frío,
aprendí a valorar el tener agua caliente y calefacción.
Cuando llovía durante dos semanas a diario y no podía salir
a patinar entendí lo que era el amor por un deporte.
Cuando cogí aquélla ola en Newquay entendí porqué todos los
que surfean quieren dejar su trabajo e irse a vivir a la playa.
Cuando vi su cara mientras me enseñaba a coger olas, comprendí que en realidad, a todos nos gusta enseñar, pero solo unos pocos tienen la paciencia para hacerlo.
Cuando me dieron ésa matrícula de honor, aprendí lo
satisfactorio del esfuerzo.
Y después de escribir esto, me doy cuenta de todo lo que me
falta por aprender aún. Así que me quedo en Londres un poco más.
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