miércoles, 21 de abril de 2010

Mi vecino.

Tengo un vecino. Como todo el mundo, me diréis. Si, vale, pero este es El Vecino. Da igual cómo te gusten los hombres, no importa la edad que tengas ni que seas hombre o mujer, este este te va a gustar. Guapo, simpático, alegre, con un rollo un tanto...alternativo que le da un toque sexy que me trae loca. Supongo que su trabajo también tendrá algo que ver.... es modelo....

El caso es que siempre que me lo encuentro nunca sé qué coño decirle -y encima siempre me pilla en mis peores momentos... de chándal volviendo a casa, lo que hace que piense mñas en lo horrible que estoy que en algo inteligente que decir- así que nunca le digo nada.

Pero hoy sí le he hablado. Porque ha empezado él. Ha sido una situación rarísima y por supuesto he hecho uno de los mayores ridículos de mi vida.

Iba yo con mis cascos -de esos enormes en plan retro- con la música a tope y entonces llegando a mi portal noto que alguien empieza a andar a mi vera. Le miro y al principio ni le reconozco. Me dice: "¡Hola!" Y yo... ¡ah! ho... ho... hola. Se adelanta y me deja una vista buenísima de su espalda y posaderas...Abre la puerta y me deja pasar primero a mí. Digo gracias aunque creo que ni me he oído yo misma. Entro al portal ni me paro a ver el buzón, así tengo tres metros que caminar junto a tal obra de arte. Y entonces me habla. Me parece que el tiempo se para, que de pronto el mundo se va a acabar y me quedo flipadísima con la pregunta:

- ¿Me acompañas a casa?

La cabeza me da vueltas, las piernas me flaquean, tengo sofocos... mierda, ¡me estoy derritiendo!
Contestación: "Eeeehh??". Él se ríe y dice:
- Te he pillado en tu mundo, eh?
- Sii...
- Digo que si te vas a comer casa.... (decepción no, DECEPCIÓN)
- Sí, en algún sitio tendré que comer....
- Estarás agotada, ¿no?
- Un poco cansada, sí....
- Vaya, pues que descanses....

El cabrón coge y me pone una mano en la espalda. Me sonríe achinando sus preciosos ojos almendrados, quita su suave mano de mi tensa espalda, se gira y se va.

Siempre subo las escaleras andando, pero hoy no he podido... ¡Los tíos buenos engañan!

3 comentarios:

  1. Jajaja, veo que no soy la única que oye lo que le gustaría que le dijeran... ¡y eso me ha pasado en varias ocasiones sin llevar cascos! Aaayyy, me he sentido identificada contigo!! Un beso

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  2. ¿No será que lo tienes mitificado?? pero mientras tanto disfruta y prepara un minidiscurso atemporal para la próxima vez. Total un hombre, por mas guapo que sea, es un hombre, simple y montotarea. Mientras da al botón del ascensor te dice que si a lo que le plantees, jajaja...
    Suerte!!

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