miércoles, 16 de junio de 2010

El día que hacienda me hizo llorar


Hacienda. Ya está, ya habéis hecho un gesto raro con la cara. Sólo con oír esa palabra las emociones afloran y producen reacciones tales como: “¡hijos de las gran pu(piiiiiiiiiiiii)!” (ha tenido que devolver) o “que les jodan” (no le han devuelto) o una simple sonrisilla (los más pícaros que, o les han devuelto –entonces lo dirían- o no declaran)
Este año por primera vez en mi vida he tenido un contrato (cutre, cutre muy cutre) he visto lo que era una nómina, lo que era tener un salario, lo que era no llegar a fin de mes, etc. en cambio mi primera experiencia con hacienda fue hace unos años…(Dios, no tenía porqué…)

Cuando aún era una adolescente flacucha de ésas que llevan el sujetador de adorno me puse a “trabajar” en un despacho de abogados como… secretaria-ayudante-chica de los recados-esclava, como sea que se llamara ese trabajo. Entonces, yo tenía pinta de niña dulce disfrazada de adulta (y eso que tenía dieciséis añazos) y parecía que iban a rompérseme los tobillos con mis pedazo de tacones (ellos me han acompañado toda la vida).

Y he aquí que la súper-madre-jefa-dictadora-curranta-fashionista dice que hay que hay que hacer unos papeleos en hacienda. Los subordinados agancharon todos a la vez la cabeza y el silencio era demasiado… madre, ¡qué tensión! La situación era igualita que en las películas americanas de policías cuando dicen que uno tiene que ir de infiltrado y nadie se atreve. Pues yo, la nueva, con ganas de salir de allí y fumarme un pitillo sin que me vieran me ofrecí voluntaria. Pero aquí no hubo nada de película americana donde uno dijera: “no, es demasiado peligroso, iré yo”. Qué va. Fue como en las películas españolas: vale, vas tú. Suerte.

Me dan las instrucciones: Llegas, coges número, te pones en la cola, esperas tu turno, les dices que te firmen esto y te den aquello. Te dan una copia sellada y ale, ya está. Pues ale tan contenta que me voy después de que la súper-madre-jefa-dictadora-curranta-fashionista me diese las instrucciones fumándome un cigarro… todavía me mareaba al fumar.

Entro. Busco la máquina de los numeritos. Hay cuatro. Voy al de la recepción y le pregunto de qué cacharro cojo el número para bla bla bla. Me dice que la segunda empezando por la izquierda.

Bueno, cojo el número y me siento a esperar. Espero. Espero. Espero…. Una hora y media. Aún así no desespero, voy a hacer algo que ninguno de mis compañeros se atrevía. Me toca, llego a la mesa. Le cuento al hombre lo que quiero con una seguridad y un plante sorprendentes para una chica de mi edad. Entonces me suelta: “ya bueno, si eso está muy bien, pero primero tienes que rellenar el formulario 036 y después ya si eso vuelves”.

Hora y media y me falta el puto formulario 036. Temblé, me puse roja, se me corrió el maquillaje, los pelos se me pusieron de punta. Vale, me irrité y todo mi semblante se fue a la mierda.

Voy a recepción y pregunto de dónde saco el formulario 036. – En las ventanillas del piso de abajo-. Vale. Voy al piso de abajo y hay seis ventanillas y una cola inmensa en todas menos en una. Me voy a la vacía y pregunto. Me dice que en la segunda.

Cola de veinte minutos. Llego y me dice que no, que el 036 es en la tercera. La que más cola tiene. Media hora después estoy en la ventanilla.

-Buenos días- digo. No recibo contestación.

- Necesito el formulario 036.

- ¿Cuál?

- El 036.

- Ya, pero que cuál de todos….

- ¿Cuántos 036 hay?

- El A036, el B036…

- Pues no sé es para bla bla bla…

- Entonces el B036. Son dos euros.

- ¿¡¡¡¡Dos euros!!!? ¿Por un trozo de papel?

- Sí. Bueno vale.

Me da un taco de papeles enorme. Vuelvo a la primera cola de todas, la del número. Otra hora esperando. Me toca. Llevo el taco de papeles habiendo rellenado sólo los datos que me….



- Pero esto no está relleno. Tienes que rellenarlo. Y lo tiene que firmar.

- Pero yo no pinto nada en esto, yo no lo puedo firmar…

- Pues yo no puedo hacer nada sin la firma.

Llamo al despacho, cuento la situación. El tío por supuesto me hecha de la mesa, que hay mucha gente esperando. me dan los datos que me faltan para rellenar el formulario y me explican por qué no hace falta esa firma, que se lo diga al tío o que me vaya a otra mesa, que ése es imbécil.
Vale, tengo que coger número otra vez. La una y media. Cojo número por tercera vez y en ese momento me viene uno y me dice que ya no me atienden que cierran.

Lloro a moco tendido, tendré que volver mañana…

9 comentarios:

  1. Yo he ido hoy... con todos lo papeles, pero he salido triste... O_o

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  2. En fin, Hacienda no te produce alegrías nunca, si te devuelven es que te quitaron de más, si pagas para qué explicar que poco contento te pones.
    Pero sobretodo ¿porqué dan tanto miedo?

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  3. Siempre que me toca ir a hacienda me acuerdo de una pelicula de asterix que se titulaba las 12 pruebas que más o menos es lo que te ha pasado a tí y a casi todo ser viviente que le toca pasar por ahí

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  4. Muy bueno, y la viñeta tremenda =)

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  5. Eso sí q es una exeperiencia con Hacienda!

    Qué coincidencia. A los 19 trabajé en un despacho de abogados pero estaba súper contenta y de tacones y vestida de adulta nada de nada. Me dieron el toque pq llevaba camisetas demasiado cortitas. Tuve q comprarme mi 1ª americana para tapar mi ombligo, y la dejaba siempre en el despacho para ponérmela cual bata y tapar mis modelitos el día q los jefes lo veían conveniente.

    feliz finde,
    xx

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  6. Jamía, yo sigo haciendo el panoli en las colas de la función pública, y con 42 tacos sigo teniendo el "sujetador de adorno"...

    ¡Tú aún tienes salvación!

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  7. Me gustan mucho tus historias en general. Ojalá me pasara la mitad de lo que te pasa a ti...

    Kisssssssss

    Gracias por pasarte por nuestro blog!
    LEIRE

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  8. IFS: Cuánto lo siento!! Deja de declarar cosas... verás como el próximo año sonríes.

    Blog A: Se puede decir que está basada en hechos reales.

    Pilar: Creo que el problema es que los trabajadores de hacienda de verdad que lo tienen difícil para hacer chanchullos, no como el resto de los mortales-españoles. :)

    ëlMín: Gracias por lo de los textos, no tanto por lo de la viñeta, que no es mía, sólo tienes que poner funcionarios en google y es lo primero que sale. Por cierto, ¿eres consciente de que es dificilísimo escribir tu nombre-alias? Creo que nunca había usado la diéresis...

    Fashión. Tuve la suerte de que la jefa era la cosa más fashion del mundo. Le dolían más unos zapatos planos (a la vista, porque no se los probaba) que 13cm de aguja en los pies.

    Fiebre. Si la de la foto eres tú mientes. Bueno la salvación me vino cuando descubrí los sujetadores con relleno. ;)

    No victims, no fashion. Muchas gracias. En realidad hay cosas que no son tan curiosas como las cuento... pero es que si no ves algo positivo en ello menuda mierda de vida, ¿no?


    Gracias a todos por los comentarios.
    ¡Un beso!

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  9. Idem
    Todo es verdad...menos la delantera
    :)
    Un beso, niña.

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